Diego Lara León
Cuando iniciaba aquel maravilloso trabajo de ser profesor universitario, recibí un consejo de quienes heredé la vocación de la docencia. Me dijeron que un buen profesor es, entre otras cosas, quien explica de forma fácil lo difícil.
En una de mis primeras clases expliqué a mis alumnos de ese entonces lo era LA SINERGIA. Debo reconocer que no me entendieron, es decir, no hice fácil lo difícil, sino que hice muy difícil lo difícil.
Encontré unos días después la forma de explicar este concepto. Descubrí como explicarlo mientras lavaba las pequeñas manitos y la carita de mi primera hija.
Al día siguiente, en clases mi explicación fue la siguiente: “Si quisiéramos llenar un vaso con agua con nuestras manos, tenemos dos maneras de hacerlo. La primera, es poner una mano debajo del grifo y con la palma de la mano juntar agua para luego depositarla en el vaso. La otra forma es poner ambas manos juntas debajo del chorro de agua y tomar la mayor cantidad de agua posible, para luego trasladarla al vaso. ¿Cuál técnica creen ustedes que permite llenar el vaso con agua de forma más rápida?”
Todos dijeron que con ambas manos juntas. La cantidad de agua que se junta con ambas manos unidas es mucho mayor que la cantidad de agua que se junta con las dos manos por separado.
¿Cómo es más eficiente lavarse la cara, con una sola mano a la vez, o con las dos manos al mismo tiempo? Pues obviamente con ambas manos.
Eso es sinergia, unir fuerzas, unir las manos, unir mentes, unir esfuerzos para obtener un mejor resultado. Si ese concepto lo trasladamos al trabajo, al deporte, a la sociedad y a la vida misma, podremos afirmar que hacer las cosas juntos es mucho mejor que hacerlas por separado.
¿Existe sinergia en la naturaleza? Por supuesto que sí. Existe también sinergia en el mundo empresarial y laboral, ahí es donde es muy visible, por eso las empresas buscan conformar equipos de trabajo, para que el resultado de trabajar juntos sea muy superior al resultado de trabajar por separado. También hay sinergia social, y esa una de las claves del desarrollo de las sociedades.
Los líderes empresariales trabajan para unir a sus colaboradores y provocar sinergias. La mayoría de líderes sociales y políticos ¿hacen algo parecido?
Si un líder o aprendiz de líder social o político busca separar en vez de unir, es como intentar llenar un vaso de agua con las manos por separado, o lavarse la cara con una sola mano. Eso solo provocaría que la calidad de vida se escape igual que el agua, entre los dedos de la sociedad.
Como dice el dicho: “la unión hace la fuerza”.
@dflara
