El papel de la educación en el desarrollo de la sociedad

Campos Ortega Romero

campolin2010@hotmail.com

Saludamos a los jóvenes y niños lojanos que iniciaron un nuevo periodo escolar en la Sierra y Oriente de nuestro país, en beneficio de su formación personal y de la patria que les dio la luz del nuevo día, considerando que el desarrollo humano constituye proceso de expansión de las capacidades de las personas con el fin de ampliar sus opciones y oportunidades, junto a los anhelos de optimizar la calidad de vida y desarrollo para ser cada vez mejor, sea a nivel personal, profesional o como miembros del grupo familiar y de la sociedad en general.   

No hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza. La educación como un proceso para el desarrollo integral del ser humano, tiene un impacto significativo social en la transformación de los pueblos y esta se ve reflejada en la calidad de vida, porque contribuye en el proceso de trasformación, evolución de la conciencia humana. Naturalmente, la educación formal y no formal que se da a través de las instituciones educativas en todos sus niveles, así como en la familia y la sociedad está fuertemente influenciados por factores económicos, políticos y culturales, los que de alguna manera generan diferencias en la calidad de educación que reciben y por ende marcan diferencias en los niveles de vida en cada uno de los pueblos de nuestra sociedad.

Evelin Ketty Blancas Torres, maestra y estudiosa del tema señala que: la situación actual de un pueblo está determinada por la integridad y calidad de la educación que reciben para que puedan gozar o padecer en el quehacer cotidiano de la vida; así también se verá influenciada por los valores que asuman y la actitud reflexiva respecto a su situación actual, como manifiesta,  Paulo Freire:  que todos son actores de su destino así como generadores de cambio y además deben estar convencidos “que sus posibles rumbos de ese proceso son proyectos posibles y, por consiguiente, la concienciación no sólo es conocimiento o reconocimiento, sino opción, decisión, compromiso”.

Con estas consideraciones podemos afirmar el papel trascendental de la educación en el desarrollo de la sociedad, pero a la vez, la sociedad demanda y exige el tipo de educación que se requiere para la nueva generación, porque de alguna manera las decisiones en las políticas del Estado determina el modelo educativo que se pretende concretizar en las instituciones educativas, donde la responsabilidad no es sólo de los docentes, necesita de un apoyo de padres y demás miembros que formen parte del proceso y responsables de los resultados educativos.

La educación tiene un impacto significativo social en la transformación de los pueblos y esta se ve reflejada en la calidad de vida de las personas. Para ello la educación en las instituciones educativas debe ofrecer al estudiante entornos de enseñanza y aprendizaje de calidad para su realización de todas sus dimensiones humanas. La integridad y calidad educativa en las instituciones educativas promueven el desarrollo de una conciencia crítica, desde la forma de interpretar el mundo, comprender la situación en que viven y actuar sobre él promoviendo el diálogo y desarrollo de los pueblos de manera sustentable y sostenible, gracias a una educación pública de calidad.

Acciones que no se pueden realizar en nuestro país que sufre el abandono escolar, que constituye un problema complejo que involucra una variedad de causas, como  la economía, la falta de acceso escolar a la educación, el bajo rendimiento académico, los problemas familiares y de salud, la falta inseguridad, las extorsiones a la comunidad educativa, la falta de docentes, infraestructura en pésimas condiciones.

Muchos de los estudiantes se ven obligados a trabajar para ayudar a la subsistencia de la familia, las estudiantes por el embarazo adolescente que, según el Ministerio de Salud Pública, registró 64.533 niñas y adolescentes de 10 a 19 años embarazadas en 2023: 4.333 de ellas de 10 a 14 años y los 60.200 restantes de 15 a 19. De estos casos 3.725 fueron registrados por la cartera de estado como instancias de violencia sexual.

La deserción escolar agrava la crisis social que vive el país, miles de padres y madres de familia sueñan con que sus hijos e hijas estudien, sean profesionales, pero esos sueños se derrumban cuando la pobreza, no permite que sus hijos tengan la lista de útiles, los uniformes, el pasaje para trasladarse a la institución educativa, coman una vez al día, vivan amontonados en un solo cuarto, señala el profesor Stalin Vargas.

Es de esperar que el próximo gobierno que gane las elecciones, atienda estas falencias de la educación a través de una política pública que solucione las problemáticas señaladas en beneficio del futuro de nuestro país: niñas, niños, y adolescentes para lograr la seguridad en el sistema educativo. Así sea. (O)