Nuevamente a clases

luis_pineda47@yahoo.es

Este 2 de septiembre de 2024, aproximadamente 1.7 millones de estudiantes regresaron a las aulas en 6.733 instituciones educativas, bajo la guía pedagógica de 99.592 docentes, en el régimen escolar Sierra–Amazonía 2024-2025.El año lectivo 2024-2025 en el régimen Sierra Amazonía estará marcado por varios cambios implementados por el Ministerio de Educación.

Uno de los más importantes tiene que ver con la inclusión de Cívica como materia. Los temas que se impartirán en Cívica y así se los evaluará en el nuevo año escolar de la Sierra y Amazonía: El objetivo, dice, es que los «estudiantes retomen los valores que se han perdido».

Nuevas materias. Los estudiantes recibirán cinco nuevas materias durante el año escolar: Cívica, Educación Financiera, Educación Vial, Educación para el Desarrollo Sostenible y Educación Socioemocional.

​Cívica estará dirigida a la enseñanza de los símbolos patrios, ética, democracia y valores. En el caso de Educación Financiera, los estudiantes aprenderán sobre el manejo del dinero, emprendimiento y tributos. Mientras que, en Educación Vial, los conocimientos se relacionarán con leyes de tránsito; cultura de respeto y de responsabilidad vial; y experiencias teóricas y prácticas para saber cómo actuar en las vías.​ La Educación para el Desarrollo Sostenible tratará temas acerca de la protección del medioambiente, reciclaje y cuidado del entorno cultural. ​Por último en Educación Socioemocional, los estudiantes aprenderán sobre el manejo de sus emociones y la relación con su entorno.

Con los aportes de Pedro Pierre en su artículo “Un proyecto de vida”, aspiramos a profundizar estas problemáticas:

“La familia y la educación escolar, en muchos casos, han dejado de ser espacios de formación e información que nos capaciten para enfrentar la vida, los problemas sociales y los interrogantes religiosos. Las universidades son escuelas de sumisión al sistema capitalista vigente que nos programan para engordar a los grandes capitalistas y las multinacionales de la deshumanización.

¿Cómo salir de esta crisis de identidad personal, de desorganización social y de civilización? ¿Qué es lo que nos puede inspirar? ¿Dónde encontrar nuevos guías que nos permiten desarrollar todas nuestras capacidades y anhelos de ser humano adulto, hermano y digno de los valores que nos habitan? La búsqueda de valores es ciertamente hoy una preocupación mayor. Valores humanos, valores sociales, valores religiosos, valores cristianos: ¿Cómo ubicarnos en la compleja realidad que nos rodea? Si no nos decidimos a sentarnos para pensar y escucharnos los unos a los otros, seguiremos corriendo tras los que más gritan y nos prometen ‘el oro y el moro’. Lastimosamente terminaremos en la nada y el vacío.

Para discernir el camino correcto de una vida plena, tenemos que unirnos y reunirnos para plantearnos los desafíos a enfrentar. Así desvelaremos los verdaderos valores sobre las cuales asentarnos y decidir cómo y con quiénes vivir, convivir, creer y luchar. Se trata de confirmarnos en valores. Comencemos por los valores humanos para sentirnos vivos de verdad: amistad y amor, honestidad y coherencia, sencillez y austeridad… Sigamos con los valores sociales para que no seamos ‘lobos’ los unos con los otros: respeto y tolerancia, compartir y solidaridad, organización y participación… No olvidemos lo valores religiosos para no andar cojos:  oración y contemplación, ritos y celebraciones, cantos y símbolos… De esta manera llegaremos a estar claros que, por una parte, nos salvamos juntos porque somos una solo hermandad y que, por otra, quienes son los más acertados para este camino de salvación son los pobres conscientes, organizados y valientes. ¿Entramos en estas categorías que dan prioridad a la comunidad y a la opción por las causas de los pobres?”