Energía renovable en Ecuador: oportunidades para asegurar el futuro energético

Nombre: Juan Carlos Chuncho Morocho

Correo: jc.consultinge@gmail.com

El artículo 413 de la Constitución de Ecuador, establece que el Estado debe promover las energías renovables y garantizar la eficiencia energética. El país avanzó en la expansión de su capacidad de generación, aunque los recientes apagones han dejado al descubierto la falta de diversificación en la matriz energética y que el mantenimiento en las centrales hidroeléctricas es insuficiente.

El Servicio de Rentas Internas ha implementado diversos incentivos para integrar las energías renovables al sistema energético del país. Por ejemplo, las empresas que invierten en este tipo de proyectos están exoneradas del Impuesto a la Renta por un período de 12 años, lo que busca motivar la creación de más proyectos de energía limpia. Además, a través del sistema de subastas de energías renovables, las empresas pueden competir para obtener contratos de producción de electricidad por 15 años. Asimismo, instituciones como el Banco de Desarrollo del Ecuador están ofreciendo financiamiento a tasas bajas para apoyar estos proyectos, alentando la inversión privada en energías renovables.

Un estudio publicado en 2022 por Scielo destaca que Ecuador también ha empezado a fomentar los sistemas de autogeneración de energía. En abril de 2021, se aprobaron regulaciones (ARCERNNR 001/21 y ARCERNNR 002/21) para que los consumidores puedan instalar sistemas de generación de hasta 1MW, utilizando el mecanismo de Net Metering para balancear el consumo y la generación propia, lo que permite un uso más eficiente.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, se ha recurrido a medidas paliativa y costosas, como la contratación de barcazas para generar electricidad. Aunque esto ha sido una solución rápida, está lejos de ser sostenible a largo plazo, y además ha beneficiado más a ciertos grupos económicos, aumentando la dependencia del país en combustibles fósiles.

Desde mi perspectiva, es esencial que se implementen más incentivos fiscales para que las empresas y los grandes consumidores de energía inviertan en sistemas de autogeneración, como los paneles solares. Sería interesante que se les exigiera a las empresas cuyo consumo supere un umbral específico (megavatios al mes) que instalen estos sistemas. Esto puede ser una medida clave para estabilizar el suministro eléctrico y reducir costos. De esta forma, no solo se estaría diversificando la matriz energética, sino que también se evitarían las pérdidas económicas que provocan los apagones, un problema que, según la Cámara de Comercio de Guayaquil, está afectando gravemente la economía del país. Esto fue expuesto en un reportaje de Teleamazonas el pasado 25 de septiembre.

Fomentar el uso de energías renovables a través de incentivos y regulaciones más claras no solo reduciría los tiempos de apagón, sino que también colocaría a Ecuador en un camino más sostenible y económicamente rentable.