¡Esto se puso feo!

Con velita caminamos

alumbrando nuestra vida,

tan golpeada y compungida,

como quien nos desfogamos.

En la noche tropezamos

con la piedra, muchas veces,

y aunque pase rece y rece

a san Pedro, gran crestón,

no nos suelta el aluvión

y el hastío recrudece.

Es chistoso camaradas

que a “oscurandas” caminemos,

y que mudos ni chistemos

por las tantas pendejadas.

¡Sí señor! por las burradas

y las malas directrices

del gobierno de aprendices

que nos tienen sin la luz

… dicen muchos, ay, ¡Jesús!

mala suerte, qué ¡infelices!

Suelta chispas la barcaza

contratada, pero a dedo,

lanza humo, huele a pedo,

y es muy claro que algo pasa…

Dicen muchos que la tasa

de energía prometida

baja, sube, va en caída

tal si fuese fierro viejo…

no nos crean tan pendejos

que les cree esa movida.

En lugar de contratar

la barcaza por millones,

es mejor que comencemos

otras fuentes a idear.

No es posible progresar

con inciertos apagones,

con la runfla de ladrones

que en tinieblas se agazapan,

se dan modos y nos sacan

la platita y los calzones.

Seguiremos respirando

el hollín de los motores,

que han copado los sectores

y nos tienen asfixiando.

Seguiremos reclamando

por la radio, por la prensa,

aunque digan que es ofensa

denunciar la inoperancia,

el desdén y hasta vagancia

del monito y la Lorenza.