José Luis Ojeda Sarmiento, un juez ejemplar

Santiago Armijos Valdivieso

En total contraste con los alarmantes casos de corrupción judicial que han salido a la luz pública en los últimos tiempos, surge la figura del Dr. José Luis Ojeda Sarmiento (1952-2024), quien, al fallecer un triste 16 de septiembre de 2024, nos deja como legado una estela cristalina de ejemplo, capacidad e integridad, al momento de impartir justicia, dando a cada uno lo que le corresponde.

Lo conocí por el año 1996 cuando empecé a ejercer la abogacía y él se desempeñaba como juez Cuarto de lo Civil de Loja. Ya en ese año, con sobradas razones y méritos, el doctor Ojeda se había ganado el prestigio de ser uno de los mejores jueces del distrito, si no el mejor, entre la inmensa mayoría de profesionales vinculados con la administración de justicia.

Sus decretos, autos y sentencias, regados por un caudaloso conocimiento que brotaba de las fuentes del derecho (ley, costumbre, jurisprudencia y doctrina), redactados con impecable prosa jurídica y con precisa gramática, ortografía y puntuación; avalaron su labor judicial y generaron confianza y esperanza entre las partes litigantes que requerían la intervención de la Función Judicial para resolver sus controversias.

Asimismo, la honorabilidad y rectitud profesional del Dr. Ojeda Sarmiento fueron a toda prueba. Tanto es así que en los veinticuatro años que sirvió como juez, jamás tuvo queja alguna en su proceder, y menos aún por alguna falta de respeto a los usuarios de su juzgado.

Su personalidad fue engrandecida por su cortesía, educación y carisma que los conjugaba con su predisposición a servir a todo quien precisaba de su ayuda, especialmente, al momento de dar un consejo y absolver alguna consulta jurídica.

Entre el 2004 y el 2006 tuve el privilegio de hacer equipo con el doctor Ojeda para dirigir y servir al Colegio de Abogados de Loja. Todo el empeño propuesto tuvo su irrestricto y leal apoyo en beneficio de nuestros colegas. Seguramente, nuestro mayor logro fue haber gestionado y obtenido esforzadamente, con la ayuda de los magistrados lojanos, doctores César Montaño Ortega, Oswaldo Castro Muñoz y Carlos Ramírez Romero, la creación del Tribunal Contencioso Administrativo y Tributario en Loja. Esto, no solo permitió el acceso en la ciudad de Loja a la justicia en esas materias (antes había que viajar a Cuenca para ello), sino que generó más trabajo para los abogados lojanos en libre ejercicio.

No queda duda de que la limpia carrera judicial del Dr. José Luis Ojeda Sarmiento engrandeció al Distrito Judicial de Loja hasta convertirlo en el mejor, y menos contaminado, del sistema jurídico nacional. Su huella debe ser un ejemplo para las nuevas generaciones de judiciales, en cuyo quehacer está ahora la administración de justicia.

Luego de obtener su jubilación en el año 2012, el doctor Ojeda tuvo el júbilo de dedicarse por entero a su familia y a sus amigos. Penosamente, un artero zarpazo de la enfermedad fue mermando su salud hasta convocarlo a la sagrada e ineludible partida a la eternidad, dejándonos sumidos en la tristeza y la impotencia.

En su memoria queda este artículo lleno de aprecio, reconocimiento y amistad para un excelente profesional y mejor persona, quien, ahora surca, con la satisfacción del deber cumplido, los caminos de las estrellas y los luceros.