Rafael Riofrío
En el programa musical “Encuentro Latinoamericano”, dirigido por la talentosa Dra. Paulina Paredes Herrera, escuché la canción “Habrá que someter a referéndum” del cantautor español Ismael Serrano, conocido por su estilo poético y de compromiso social, quizá un poco influenciado por la trova latinoamericana. El tono de su guitarra clásica y su voz a veces melancólica pero altiva acompañan las letras que abordan temas de amor, política, injusticia social y esperanzas colectivas.
El mensaje central de la canción «Habrá que someter a referéndum» de Ismael Serrano gira en torno a la idea del referéndum, de la consulta popular, un mecanismo democrático en el que se supone el pueblo es llamado a expresar su voluntad. Estas palabras no son literales, son una mezcla de metáfora y realidad en la que explora las contradicciones de la democracia representativa, resalta que, aunque en teoría las decisiones deberían estar en manos de la gente, a menudo, quienes ostentan el poder lo hacen desde una posición distante y desconectada de las verdaderas necesidades de los ciudadanos.
El verso “Habrá que someter a referéndum las cartas de los bancos… la voz de los cajeros, la tristeza, la tiranía del tiempo y los espejos…” transmite un mensaje profundamente crítico y reflexivo sobre la situación política y social criticando la democracia burguesa, sugiere que, a pesar de que los gobernantes de turno deberían escuchar al pueblo, la mayoría de las veces las decisiones más relevantes se toman sin consultarles, mientras que se minimizan otros temas que sí llegan a referéndum.
“Tiempos difíciles, mi amor, quieren robar la primavera, arde el cielo y mi corazón de tanto gritar sin encontrarte…” nos habla de las desigualdades sociales y cómo, cada cuatro años, mientras el poder pasa de las manos de unos a las de otros, las personas vulnerables de los sectores populares siguen sufriendo las consecuencias de un sistema injusto que los hunde cada vez más en la pobreza por la falta de educación, salud, trabajo y seguridad.
El tono de la canción es irónico en algunas partes, “este mes viene desmadejado y todo trae el sabor de un mal tequila…” refleja la rebeldía que sienten muchos ciudadanos hacia el cinismo del sistema político actual, donde las promesas de campaña se promueven por la demagogia a través de tic toc y muñecos de cartón que una vez en el poder no se concretan. En resumen, «Habrá que someter a referéndum» nos invita a tomar decisiones conscientes y a luchar por una democracia que realmente sea participativa.
