Conocimientos elementales para agricultores: Administración de la finca

Leonardo Chamba H.

Planificación de cultivo de hortalizas, varias
especies de clima frío

Continuación II. Planificación. Estamos viviendo en el siglo XXI y es necesario que los campesinos reflexionen que sus fincas son muy parecidas a un negocio o empresa y que, por lo tanto, deben ser manejadas en ese sentido. El pequeño agricultor también debe conocer los elementos técnicos de su actividad económica, además de los relacionados con la compra de los insumos y la venta de sus cosechas. De igual manera, el agricultor necesita aprender a planificar, es decir, revisar o examinar las experiencias de años pasados, para no repetir acciones equivocadas, y meditar en cambiar e iniciarse a ejecutar nuevas operaciones agrícolas que podrían proporcionarle mayor éxito en el futuro.

Planificación de cultivos. Es la actividad que consiste en fijar las fechas de siembra y la extensión a ocupar con cada especie. La labor de planificar es una tarea difícil debido a que siempre está sujeta a cambios por acción de la Naturaleza. Sin embargo, una buena ayuda es el acostumbrarse a llevar registros y practicar la rotación de cultivos. Algunas ventajas de la planificación de cultivos son: ▪ El terreno estará el menor tiempo vacío; ▪ Se pueden controlar más fácilmente las labores, ▪ Se logran evitar los excesos de producción.  

Elaboración de registros. Uno de los mayores problemas observados en los campesinos es la ausencia de conocimientos acerca de cómo llevar los registros escritos de las actividades diarias de sus fincas, lo cual ha dificultado una visión empresarial de las actividades productivas. Muchos no saben con precisión cuál es el rendimiento por hectárea de sus cultivos, cuáles son los principales problemas de plagas o enfermedades que los afectan o, incluso, la identificación de problemas asociados con el mal uso de agroquímicos. Los registros tienen la facilidad de elaborarse en función a las necesidades de cada productor; no existe un único formato para anotar las actividades asociadas a la producción agropecuaria; muchas instituciones proporcionan modelos que sirven de guía a los productores, como los siguientes: – inventario de equipos y herramientas; – inventario de insumos agrícolas y veterinarios; – registro de gastos; – registro de ingresos por ventas, etc.

Comentarios. Es muy lamentable reconocer que, en el ámbito agropecuario, en Ecuador estamos atrasados unas cuatro décadas, en comparación con el desarrollo observado en otros países latinoamericanos, como Costa Rica, Honduras, Guatemala, en Centroamérica, y Colombia y Perú en Sudamérica. En dichas naciones las instituciones estatales, al igual que varias organizaciones internacionales, han brindado en forma intensiva eventos de capacitación a los pequeños productores, lo cual se ha reflejado en el incremento de la producción, de tal manera que son muchas las asociaciones de campesinos que en la actualidad exportan productos agrícolas a otros países, mientras que, en Ecuador, solamente alcanzan para satisfacer la demanda nacional. En la actualidad, en los hogares campesinos existen jóvenes que estudian en colegios de bachillerato y manejan muy bien el teléfono móvil (celular), e inclusive algunos la computadora portátil; ellos serían de gran ayuda en la elaboración de los registros. En relación con lo anterior, es pertinente destacar que los campesinos de los cantones occidentales, son especialistas en la producción de maíz duro, razón por la cual, según el censo nacional agropecuario (2002), entre las provincias de la Sierra la de Loja ocupó el primer lugar en área sembrada con dicho cereal, mientras que entre los cantones el que más sobresalió fue el de Pindal. En el caso de otros productos, la parroquia El Tambo del cantón Catamayo es considerada como la despensa de la ciudad de Loja, por cuanto los pequeños productores abastecen a los mercados locales de limón, tomate, pimiento, camote, y, la mejor variedad de yuca por su exquisito sabor, conocida por las vivanderas de Catamayo con el nombre de “morropana”. (Continuará).