
Cada semana, en la ciudad y provincia de Loja, se registran al menos 10 accidentes de tránsito; si bien muchas personas han resultado ser víctimas mortales, también hay quienes que han quedado con lesiones y secuelas irreversibles tras ser atropelladas o haber estado involucradas, directa o indirectamente.
Irrespeto
La principal causa de estos percances, especialmente en la ciudad de Loja, es conducir bajo los efectos del alcohol, seguido de la utilización de dispositivos tecnológicos e irrespeto a las señales de tránsito, así lo mencionó el director de Movilidad de Loja, Marlon Severino Maldonado.
Más de la mitad de las víctimas de accidentes de tránsito son quienes van al interior de los vehículos; posterior, los usuarios de la vía pública como peatones, ciclistas y motociclistas, siendo estos últimos los más frecuentes y con incremento considerable en la actualidad. A la fecha se han registrado más de 400 siniestros.
Un incidente, por cualquier circunstancia, deja consecuencias fatales, como pérdidas de vidas: en Loja, alrededor de 30 personas en el presente año, involucrados —en un 40%— conductores y pasajeros de motos.
El perder a un ser querido ocasiona una estela de dolor en las familias, quienes no esperaban una situación trágica como esta; además, dejan niños en la orfandad. Este es el caso de la familia Vicente, donde una joven madre falleció al ser arrollada al norte de la ciudad de Loja, por un vehículo que, “hasta el momento, las autoridades no logran identificar, pese a que ha pasado más de 2 años del suceso”, dijo Andrés Vicente.
Ella tenía una niña de 4 añitos, quien ahora está al cuidado de sus abuelos maternos y asiste a la escuela. “La situación es que siempre pregunta por su madre; a pesar de ser pequeña, de a poco, han tenido que contarle la verdad”, afirmó.
Lesiones
Otra de las consecuencias causadas por los accidentes son las lesiones, si bien varían según la situación y las personas involucradas, hay algunas más comunes que otras. Entre estas se encuentran: contusiones cerebrales traumáticas, distensiones y torceduras de espalda, latigazos, sufrimiento emocional y fracturas y golpes.
El especialista en traumatología, Javier Ailon Coello, refirió que la mayoría de las atenciones efectuadas en las casas de salud, tras los accidentes de tránsito, son golpes y fracturas, en más del 80% en brazos, piernas o rodillas. Cada semana, atiende entre 10 a 15 pacientes, siendo más frecuentes los motociclistas.
“En ocasiones, la lesiones son permanentes, como es el caso de un joven, quien viajaba junto a sus amigos, se accidentaron y sufrió una fractura de grandes proporciones en su pierna izquierda. Él tuvo dos opciones: amputarse o someterse a una cirugía compleja para la colocación de clavos, platinos y con la probabilidad de un 40% de no quedar bien”, refirió.
Ha pasado más de 1 año del incidente, y el joven paciente —porque todavía sigue en tratamiento— ha podido rearmarse y continuar adelante con su vida, pese al dolor; sin embargo, esa marca es el reflejo de las consecuencias que llevan muchas familias que han sufrido siniestros.
Recuerda que lo primero que me preguntó cuando lo visitó y le brindó atención fue “por qué a mí y no a otras personas que viajaban conmigo”, “por qué a mí me resultó tan grave y los demás resultaron ilesos”, “qué pecado he cometido para merecer esto”, “hubiera sido mejor morir y no estar en estas condiciones”.
“Es necesario, luego de sufrir un trauma, así no haya ningún lesionado del siniestro, acudir a terapia para que los ayuden a salir de ese recuerdo experimentado, además, cuando hay lesiones de por vida, es mucho peor, porque las personas tienen pensamientos negativos y sienten que pueden llegar a ser una carga para quienes la rodean”, acotó.
Soluciones
Por otro lado está el ámbito legal, hay familias que todavía siguen buscando justicia, como la familia Vicente, pero —al paso de los años— muchos han quedado en la impunidad, debido a que no dan con los culpables; otros están en investigaciones; el mayor porcentaje en Loja, según información de la Policía Nacional. (I)
