Cortes de luz han cambiado la vida

Antonio C. Maldonado V. 

a.maldonado2010@hotmail.com

Para todos los habitantes del país: niños, jóvenes, adultos y de la tercera edad, el modo de vivir ha sufrido una alteración inimaginable en todas las actividades; debiéndose singularizar el trabajo, el estudio, la circulación por las urbes y una serie de actividades que se han agravado como el estado de excepción y el toque de queda en algunas localidades, que obligaron a la compra de generadores de electricidad para atender sus negocios o servicios a la ciudadanía; algo que se está utilizando son los focos recargables para iluminación temporal en los domicilios así como objetos lámparas de pilas manuales y en los celulares; todo esto y mucho más inciden en las actividades cotidianas.

También es importante citar que los que van quedando de la tercera edad, rememoran una serie de acontecimientos del pasado por la falta de energía eléctrica determinado por el estancamiento del desarrollo científico que no llegaba a gran cantidad de colectividades, especialmente para el aprovechamiento del agua que en las centrales hidroeléctricas han dado buenos frutos y su ausencia obligaba al uso de las velas, las lámparas de queroseno con graduación de la mecha; lámparas que servían para las reuniones sociales y principalmente en los dormitorios de los hogares así como en el cumplimiento de las tareas educacionales, hasta que llegaron a los hogares y oficinas de servicios públicos y privados que iluminaban un gigantesco espacio las inolvidables “lámparas Petromax”, cuyo funcionamiento que era bastante complicado los comerciantes que vendían el artefacto tenían que explicarlo; lo referido es importante recordarlo porque la municipalidad de la ciudad de Loja fue una de las primeras que utilizaron la caída de agua para proporcionar energía hidroeléctrica, que indudablemente se constituyó en un factor determinante del desarrollo intelectual de los habitantes en el orden de la literatura, las artes, la música y todo lo concerniente a ese ramo; pero como no faltan los enemigos del progreso de los pueblos para seguir manteniendo el estado feudal de la época, criticaban la provisión de energía hidroeléctrica y organizaron e hicieron público un levantamiento popular de protesta diciendo que la luz hidroeléctrica llevaba la humedad a los hogares y las consiguientes enfermedades como el reumatismo, infecciones respiratorias, asma, neumonitis, bronquitis y tuberculosis que obligaron posteriormente a construir en los hospitales salas de aislamiento para dichas enfermedades.

Qué más podemos decir sobre los racionamientos de energía eléctrica con horarios que cambian a cada instante sin informar oportunamente a la ciudadanía lo que es una verdad irrefutable y que ha privado a la colectividad del uso de programas de televisión que se han visto obligados también a cambiar sus horarios, dejándonos en las nebulosas.

Loja, 18 de octubre de 2024.