Profetas locales

Xavier Alejandro

“Junten luz’’ era el texto que se leía en carteles artesanales y coloridos ubicados en varios postes de alumbrado público de la ciudad de Loja varias semanas antes de la crisis energética actual. Lo digo con la curiosidad propia de que nunca hubo eco de dicha profecía y mucho menos conocimiento del autor, del profeta o estadista.

Quizá, hubo algo de suerte, quizá, supo leer los datos. Merecería en ese caso el reconocimiento nacional a raíz de su propuesta preventiva a una crisis energética compleja que entre varios factores que la causan, si, el aumento de la demanda de energía es uno de estos. Ajeno al criterio político, merecería un replanteo estructural al ministerio correspondiente. Pues me surge la duda de como algo de esta magnitud quedo únicamente como un fantasma en las administraciones públicas de los últimos gobiernos, un problema utópico que muchos lo mencionaban y nadie daba solución.

Ahora, las calles en tinieblas nos muestran una realidad centenaria, un país que solamente salta entre problemas y que romantiza en una gran proporción aquello que sucede. Vemos con pena, que una pandemia deja como saldo una crisis de seguridad, seguida de una crisis energética, veremos entonces carteles parecidos con el texto de “Junten dinero’’, a costa de la recesión que viene. Hago el llamado entonces, por este medio a aquel lojano visionario, encamine su vida hacia la política y, por ende, se haga una gestión del pasado al presente, y no, de los problemas presentes una gestión a un largo futuro.

Mientras tanto, ecuatorianos y ecuatorianas deberán arrimar el hombro, comprar velas, vigilar calles y prepararse, espero sin emoción, que nos espera en el Ecuador de unos años más. Al menos, uno nunca se aburre.