Leonardo Chamba H.

Continuación V. Nutrientes esenciales. Dieciséis elementos químicos son considerados nutrientes esenciales para las plantas, los cuales provienen de las siguientes sustancias naturales: del aire, carbono (C) (como dióxido de carbono); del agua, hidrógeno (H) y oxígeno (O); del suelo, nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K), calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S), hierro (Fe), manganeso (Mn), zinc (Zn), cobre (Cu), boro (B), molibdeno (Mo) y cloro (Cl).
Disponibilidad de nutrientes. No todos los nutrientes presentes en el suelo están disponibles para las plantas; la mayoría de ellos se encuentran en minerales o en la materia orgánica y solo una pequeña fracción es aprovechable para ser tomada por las raíces de la planta, pero únicamente de soluciones acuosas; por tanto, para que un nutriente vegetal sea utilizado por la planta, primero debe ser “depositado” en la solución del suelo.
Funciones de los nutrientes primarios en las plantas: Nitrógeno (N), es de importancia vital en el crecimiento de la planta; es absorbido del suelo bajo forma de nitrato o de amonio; se combina con otros componentes para formar amino ácidos y proteínas, y actúa en todos los procesos principales de desarrollo de las plantas y en el rendimiento; un buen suministro de nitrógeno para la planta es importante también por la absorción de los otros nutrientes. Fósforo (P), es un elemento fundamental para la asimilación del dióxido de carbono y la formación de azúcares; además, forma parte de ciertas enzimas y proteínas; asimismo, contribuye al desarrollo del sistema radicular y la salud general de la planta, provocando un crecimiento inicial rápido en raíces, tallos y hojas, y estimulando una floración vigorosa, el cuajado de los frutos y la formación de semillas. Potasio (K), es un activador de procesos metabólicos como la conservación del agua en la planta y la apertura y cierre de los estomas de las hojas, por lo que si las plantas no tienen cantidades adecuadas de potasio se deshidratarían por efecto de las altas temperaturas; promueve la acumulación y el rápido traslado de los carbohidratos elaborados en las hojas hacia los órganos de reserva de las plantas como frutos, semillas, tubérculos, etc. Además, participa en la elaboración de los azúcares y el almidón, y es un elemento indispensable para la formación y maduración de los frutos y para generar una mejor coloración de los mismos, de acuerdo a su color.
Con los conceptos acerca de los elementos primarios, arriba enunciados, los campesinos ya disponen de la información suficiente sobre los beneficios que se ofrecen a las plantas, cuando se les provee de los mismos mediante la aplicación de fertilizantes en las cantidades recomendadas por el análisis químico del suelo. Sin embargo, es necesario aclarar que el subtema sobre los conocimientos de las funciones en las plantas de los nutrientes secundarios y microelementos es un tema complejo, por lo que es preferible dejar de lado su descripción. Solo como información, se puede añadir que los microelementos son absorbidos por las plantas en muy bajas cantidades (gramos por hectárea y por año), por lo que no es indispensable su aplicación continua, como el de los macroelementos, y, en caso de ser recomendados a través de los resultados del informe de análisis de suelo, se aplicarán por vía foliar en la forma de quelatos, los cuales son expendidos en los almacenes agropecuarios.
Principales factores que afectan la disponibilidad de nutrientes en el suelo. Humedad, esta es fundamental, porque sin humedad los nutrientes no se solubilizan y la planta no puede absorberlos. Aireación, la falta de aireación (oxígeno) ocurre generalmente por exceso de agua (anegamiento), y por dicha causa las raíces no logran crecer ni absorber nutrientes de forma suficiente. pH, una alta acidez en el suelo puede interferir en la disponibilidad de nutrientes para las plantas, siendo la más peligrosa para la producción agrícola aquella asociada al aluminio, generalmente presente en los niveles de pH inferior a 5,5. (Continuará).
