Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta
Como ya lo hemos puntualizado esta frase es generalmente mal interpretada (no es una negación de la existencia de Dios ni una blasfemia), no se le debe dar una interpretación literal si no filosófica.
Ligeramente para Nietzsche, pero no mucho, son los socialistas del siglo XIX que están en ascenso y muchos socialistas aceptan que Dios está muerto, pero se preocupan porque el estado poderoso nos proveerá y nos dirá que hacer contra la gente mala del mundo; piensan de esta manera; la tradición judeocristiana dice que este es un mundo de pecado, en el que los débiles sufren a manos de los fuertes, que todos debemos ser desinteresados y servir a Dios y a los demás seres humanos, especialmente a los enfermos y desamparados y que en un futuro mundo ideal que es el cielo, el león se acostara con el cordero y el ineludible poder de Dios traerá salvación a los mansos, y juicio a los malvados.
La tradición socialista dice que este es el mundo de malvada explotación, en el que fuertes se aprovechan de los débiles; pero todos debemos ser desinteresados y sacrificarnos por el bien de los demás, especialmente de los necesitados; “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad” y las fuerzas de la historia traerán necesariamente un futuro mundo ideal que terminara con toda dura competencia, empoderando a los oprimidos y eliminando a los malvados explotadores.
Tanto la religión como el socialismo glorifican así la debilidad y la necesidad; ambos retroceden ante el mundo tal como es: duro, desigual, severo; ambos huyen a un reino futuro imaginario donde pueden sentirse seguros; ambos dicen: se un buen chico, se una buena chica, comparte, siente pena por la gente pequeña y ambos buscan desesperadamente a alguien que los proteja, ya sea Dios o el Estado.
Entonces, ¿Dónde, pregunta Nietzsche, están las personas valientes?
El filósofo Friedrich Wilhem Nietzsche, según el criterio y la opinión de algunos analistas, lo califican como el más polémico de los filósofos, las ideas Nietzscheanas (Subversivas, reaccionarias, elitistas, antisemitas, anarquistas, irracionalistas, emancipadores), son algunos de los calificativos que ha recibido; Nietzsche adopta perspectivas Schopenhauerianas, en cuestiones fundamentales: el universo ya no es un todo ordenado y estable, sino un caos dinámico dominado por una fuerza irracional; la voluntad se transforma en voluntad de poder; la conciencia humana no aparece como una voluntad que es una facultad privilegiada, sino como un accidente tardío e insignificante sometido a la fuerza de los instintos; la historia no se rige por el progreso o la evolución, sino por una sucesión de acontecimientos carentes de sentido o finalidad.
Lcdo. Augusto Costa Zabaleta
Ced. #: 1100310455
