Quilanga, unido, fraterno y solidario

Quilanga, 08 noviembre 2024

Celebrar, cada 08 de noviembre, un aniversario de cantonización, es traer a la memoria, un conjunto de acciones que fueron lideradas por hombres y mujeres organizados en la Junta Cívica de Pro-Cantonización cuyo fervor cívico, profundo compromiso e identidad con su terruño contagiaron y sumaron a cada uno de sus habitantes para luchar juntos por su independencia política, por su autonomía y gestión administrativa que los enrumbe a un mejor porvenir de trabajo y de integración.

Seguro que la lucha no fue fácil, en la búsqueda de la unidad y de un trabajo planificado debieron encontrar toparse con la adversidad y a lo mejor, no siempre, toda opinión o criterio sumaba, sino que llevaba tras de sí la división, la desesperanza y quizá un deseo y ambición personal. Sin embargo, allí estuvo ese manojo de directivos, responsables en su momento histórico y de su juventud para liderar enfrentando el reto con firmeza y decisión.

Hombres y mujeres, que tomaron el timón del barco y cargaron a sus espaldas los sueños de las parroquias y barrios. Era el inicio de la década de los años ochenta cuando iniciaron alborozados a conquistar el sueño que concluyó, un 08 de noviembre de 1999, con la emisión del decreto presidencial de creación del décimo quinto cantón de la provincia de Loja, cuya festiva inauguración se realizó el 08 de diciembre del mismo año.

La lista de los valientes patriotas es extensa, muchos de ellos no están entre nosotros. De esa manada quedan muy pocos. Quedan muy pocos de aquellas generaciones que sin ser visibilizados ayudaron a remar para que las tormentas no sucumbieran la barca. Quedan también muy pocos de aquellos conciudadanos que, desde distintos puntos, organizados en las colonias de quilanguenses contribuyeron a construir añorado sueño, es más, me atrevo a decir, que familias enteras ya no están o ya no han regresado.

Las paginas de la historia son las responsables de grabar, felicitar y perdurar el civismo, el heroísmo, la firmeza y profunda convicción, acompañada de identidad, sentido de pertenencia y de un profundo amor consagrado a su patria chica. Cumplieron su misión y a su paso nos dejaron un legado que asumir, que preservar y que urge proyectarlo.

En el devenir de los años la historia no se ha detenido, evoluciona y se transforma constantemente. En estas condiciones, las nuevas páginas de la historia que empezaron a escribirse desde hace 35 años graban silenciosamente los nombres de las personas y hechos destacados, así como absortas contemplan y sufren en silencio la desidia, el abandono y la indiferencia.

Esta bendita y sagrada tierra, forjada en el trabajo, alimentada con la exquisites de su café, cuyo aroma y sabor está presente por historia, tradición y cultura en sus habitantes; alberga las raíces del progreso, de la unidad y solidaridad que se revela en los momentos de mayor crisis, como en los catastróficos incendios forestales y de la producción que no han amilanado la lucha, al contrario la llenan de esperanza.

Resaltemos los valores de todos los hombres y mujeres. De aquellos primeros habitantes de la comunidad, de los que contribuyeron a la parroquialización, a la cantonización, de los que forjaron escuelas, colegios, centros recreativos, edificaron templos y capillas, fomentaron el deporte, el ahorro, la cultura, la música.

La unidad, solidaridad y fraternidad edificaron un cantón Quilanga que se fortalece, que produce, que se desarrolla, les invito a reflejar, hoy esos valores trascendentales, pues, solamente juntos construiremos el cantón de nuestros sueños.