Manuel Enrique Rengel Suquilanda y su aporte a la patria ecuatoriana

Nació en Macará, provincia de Loja, el 25 de diciembre de 1866 y fue bautizado con los nombres de Manuel Enrique. Hijo legítimo de Manuel de Jesús Rengel Cueva natural de Cariamanga y comerciante en Macará y de María Suquilanda Correa, de Macará.


Recibió las primeras letras en Macará y luego pasó a estudiar en el Bernardo Valdivieso de Loja hasta graduarse de Bachiller. En 1887 estuvo entre los trescientos guerrilleros liberales que esperaron al Coronel Luis Vargas Torres en la frontera sur para invadir la provincia de Loja. Vargas Torres le tomó afecto, le dio el grado de Teniente y le nombró su Secretario, enviándole a Guayaquil en una misión. Por eso no pudo participar en el combate de Loja ni tampoco cayó prisionero, salvándose del juicio político militar que se siguió en Cuenca contra los invasores y que terminó con el fusilamiento del caudillo liberal.


Entonces viajó a Quito y siguió la carrera de Jurisprudencia. De vuelta a Loja mantuvo una activa vida literaria con el pseudónimo de “Padre Rojo” en el periódico semanal y manuscrito “El Arcano” que circuló entre noviembre de 1891 y agosto de 1893 con artículos literarios, históricos, críticos, eróticos, religiosos y humorísticos, que redactó en compañía de Manuel José Jaramillo y José María Ayora.

En 1899 fue profesor de Literatura del Instituto Nacional Normal Mejía, En 1900 ocupó la subsecretaria del Ministerio de Obras Públicas. En 1901 fue miembro del tribunal de Cuentas y en el quincenario “Revista Literaria”, órgano oficial del Colegio Bernardo Valdivieso, aparecieron dos poesías tituladas Realidad y ¡Qué sola estoy, qué sola!


En 1902 salió electo Diputado por Loja al Congreso Nacional y luchó para elevar a cantón a su tierra Macará, para entonces ya era Teniente Coronel del Ejército Alfarista. a principios de 1903 apareció en Quito “LUZMILA” de la que existen tres ediciones (Cuenca 1940 y Loja 1971) Es una novela de ambiente nacional, romántica, escrita en aproximadamente 201 páginas, cuya acción se realiza en 1842 en Macará Refiere las contradicciones entre la gente llana y los criollos nobles. Luzmila es hija del Capitán Antonio Lemus que había peleado en Ayacucho por el bando de los españoles. Padre e hija viven en una chacra del río Chira cercana al desierto y el padre decide casarla con su amigo Francisco Arcentáles, muy mayor a ella y español de nacimiento, para que no se una a un americano mestizo.

Un soldado llamado Enrique se enamora de ella, a tiempo que el General Juan Otamendi, confinado en ese sitio por orden de Juan José Flores, también la requiere. Surge el drama y Luzmila huye al desierto de Sechura con su novio Enrique, caen presos del bandido Pajarito que también se enamora de ella y Otamendi les ataca. Al último momento Luzmila y Enrique logran escapar aunque ella cae del caballo. El padre los encuentra en la Hacienda La Tina dentro de territorio peruano. Ella le pide perdón, el padre la desprecia y ella muere. Tras una breve discusión el padre atraviesa al novio con una lanza. Después es asesinado conjuntamente con su amigo Francisco Arcentales a manos de  Otamendi. La novela está bien lograda porque reúne muchas de las buenas cualidades de la escuela romántica. LUZMILA está considerada una de las primeras novelas lojanas junto a “La Emancipada” de Miguel Riofrío, a “Naya o la Chapetona” del Canónigo Manuel Belisario Moreno y a “Campana de Ciudadela” de José Alejo Palacio.


En 1904 casó en Loja con Carmen Valdivieso Espinosa y tuvieron tres hijos, pero advino la separación y en 1914 falleció su esposa. En 1906 asistió a la Convención Nacional celebrada en Quito y al término de las sesiones fue designado Ministro Fiscal de la Corte Superior de Loja, donde actuó hasta 1913 que ascendió a Gobernador de esa provincia, durante el segundo mandato del General Leónidas Plaza.


Entre 1914 y 1922 volvió a desempeñar el Ministerio Fiscal de esa Corte. En 1922 se retiró al libre ejercicio. En 1924 se trasladó a vivir en Cuenca, escribió los editoriales del periódico “El Mercurio” y unos Comentarios al Código de Procedimiento Civil que a su muerte pasaron a poder de su hijo Jorge Hugo.


En 1938 casó en segundas nupcias con Angélica Dávila en quien no tuvo descendencia.

Su muerte ocurrió en Cuenca el 16 de Julio de 1944, de 77 años de edad, víctima de una afección hepática (Cirrosis) Su estatura mediana, piel blanca rosada, pelo y bigote corto y negro, lentes que usaba por su miopía. Gran catador del sexo femenino, fue un don Juan hasta poco antes de su muerte.


Como escritor poseyó un sentido poético de la tierra, Luzmila es por eso un testimonio veraz de la vida patriarcal de las campiñas lojanas en el siglo XIX. Exaltó al mestizo insurgente de la independencia, pintó el paisaje y las pasiones humanas por igual,

COMO EL CANTÓN MACARÁ, OTRO NO HABRÁ.

Con todo respeto y aprecio.

Dr. Ing. Alfredo Suquilanda Valdivieso, MSc.

Correo: alfredosuquilanda@hotmail.com.

Quito-Ecuador.