Las abejas sin aguijón y su deliciosa miel

Diego Lara León

Mi abuelo me decía que una de las formas más certeras de comprobar si la naturaleza está sana es verificando la presencia de las abejas. “Si hay abejas en la huerta, el terreno está sano”.

Las abejas forman parte importante de la naturaleza y son las responsables de la reproducción de muchas plantas, ya que cada vez que una abeja recoge néctar y polen y se desplaza a otra para hacer lo mismo, realiza uno de los actos más beneficiosos para las plantas, la polinización, de la que depende el 84 por ciento de los cultivos comerciales que alimentan a la humanidad.

Además, las abejas son una de las mejores opciones como control biológico de plagas; existe un hongo que se adhiere a las patas de las abejas y mediante su proceso de pecoreo lo distribuyen en todo el cultivo, neutralizando así los parásitos y bacterias.

Las abejas producen uno de los alimentos más exquisitos y famosos que existen, la miel de abeja. Existen también otros productos derivados como el polen, la cera, la jalea real y el propóleo.

Sabían ustedes que la miel de abeja tiene diferentes aromas y colores porque las abejas recolectan néctar de flores con distintos colores y aromas, lo que da a la miel sus características organolépticas.

Existen diferentes tipos de abejas y en Ecuador tenemos a nuestras abejas nativas, denominadas abejas meliponas.

La abeja melipona (melipona beecheii) también conocida como “la abeja sin aguijón”, es usada desde hace miles de años por los pueblos de América, pues sus mieles y sus ceras cuentan con múltiples funciones medicinales como la regeneración de células, su ayuda al sistema inmunológico y la eliminación de bacterias, cicatrización, entre otros.

En el sur del Ecuador desde hace varios años se viene trabajando en el manejo adecuado y promoción de la miel de abejas meliponas, sobre todo en la zona del Bosque Seco. Uno de los cantones con mas producción de miel de abeja de esta especie es el cantón Puyango, aunque tenemos producción en prácticamente todos los cantones de la provincia de Loja.

La miel de abeja es sin duda un producto que congenia perfectamente con el cuidado de la biodiversidad. Me atrevo a decir que luego del café lojano, la miel de abeja es el próximo producto que conquistará los mercados mundiales. Tenemos un enorme potencial.

El tamaño del mercado de miel de abeja en el mundo se estima en 11,08 mil millones de dólares al cerrar el 2024 y se espera que alcance los 14,28 mil millones de dólares en 2029, creciendo a una tasa anual del 5,20 por ciento. En el Ecuador existe un déficit entre la cantidad demandada y producida, por lo que debe importar miel para satisfacer la demanda interna, esto abre la oportunidad de producir en mayor escala para cubrir la demanda nacional y abrir mercados internacionales, ya que la exportación de este producto es aun incipiente.

Desde hace varios años, dos organizaciones con gran visión y trayectoria, Naturaleza y Cultura Internacional y la Mancomunidad Bosque Seco, vienen trabajando en proyectos que conjugan conservación y desarrollo, a partir de la miel de abejas meliponas.

Mientras este editorial se publica, estoy asistiendo al Tercer Festival Internacional de las Abejas Nativas en Alamor, éste es un evento inédito en el Ecuador, que se ha institucionalizado anualmente como un encuentro para fomentar la meliponicultura y conservación de las abejas nativas sin aguijón y sus ecosistemas naturales asociados, a través del intercambio de experiencias y conocimientos relacionados al manejo, diversidad y conservación; además de ser un espacio para la promoción de emprendimientos y comercialización.

Puyango es el epicentro de múltiples eventos alrededor de este ancestral y potente producto. Podremos asistir a conferencias magistrales, conocer resultados de investigaciones, inauguración de espacios comerciales, festivales gastronómicos que tienen a la miel de abeja como producto estrella, ferias de emprendimientos, eventos culturales y visitas a fincas productoras.

Un querido profesor siempre me recordaba que “si cuidamos y respetamos a la naturaleza, ella en reciprocidad nos brinda sus frutos y nos cuenta sus secretos”.

En estos momentos de crisis y de falta de oportunidades, la biodiversidad y sus bondades se convierte en una gran oportunidad. Tomemos en serio a la miel de abejas meliponas, a mas de endulzarnos la vida y sanar nuestras dolencias, es un gran impulso que nos encamina al desarrollo sostenible.

@dflara