NO que en diciembre se terminaban los apagones…

Y nos miente sin descaro,

como siempre, nuevamente,

el ilustre presidente

que ofreció darse un disparo.

¡Mucha nota, mucho paro!

su palabra vale nada,

es moneda devaluada,

es tan solo la ceniza

que se pierde entre la brisa

y que luego, queda nada.

Si señor, nos ha mentido

como a niños pobretones,

pues los feos apagones

siguen, siguen de corrido.

Y salió muy decidido

a decir que se terminan,

en diciembre y que ya arriban

los motores negociados,

pero vemos que engañados

quedaremos en la esquina.

¡Cómo vainas!, le creemos,

si nos sale con mentiras,

que provocan rabias, iras,

y de ley nos ofendemos.

Sin embargo, lo leemos

y escuchamos tanta lata

en sus falsas peroratas

que las suelta a cuatro vientos

aplaudido por lo lentos

que lo siguen pata a pata.

Otro mes en la completa

y tediosa oscuridad,

¡Tenga pena, por piedad!

los negocios en soletas.

Inclusive en la pileta

en la noche no hay negocio,

y en lugar de dicha y ocio,

hay maleantes por doquier

con terrible proceder

que nos causa cruel soponcio.

Y nos miente sin descaro,

como siempre, nuevamente,

el ilustre presidente

Que ofreció darse un disparo.

¡Mucha nota, mucho paro!

su palabra vale nada,

es moneda devaluada,

es tan solo la ceniza

que se pierde entre la brisa

y que luego, queda nada.