Insólito que ocurra esto entre ecuatorianos

Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño

Los ecuatorianos en vez de unirnos nos estamos separando peligrosamente, el país se ha polarizado de forma alarmante, si hasta parece que buscáramos motivos para dividirnos, cuando deberíamos encontrar razones que propicien la unión en momentos tan duros como los que actualmente enfrentamos en materia energética y por ende económica, y que decir del factor climático, junto a los incendios forestales que han devastado miles de hectáreas de vegetación y fauna de las zonas afectadas por todo el Ecuador. Por todo lo señalado, tendríamos que buscar puntos de convergencia, en lugar de empeñarnos en hallar puntos de divergencia, que tanto nos atrasa en todos los sentidos, solo la selección nacional de futbol consigue que empujemos a un solo lado y hasta eso se ha visto limitado, porque los sectores populares no tienen acceso a la televisión pagada que transmite los partidos y en señal abierta los pasan en diferido y no es lo mismo.

Pero lo sucedido recientemente, ante una publicación de la prestigiosa revista Rolling Stone de Estados Unidos un medio que se caracteriza por hacer crítica musical y política, hace poco hizo mención en sus páginas de algunas bandas y solistas ecuatorianos que sus lectores deberían escuchar y aquí viene lo que me sorprendió ingratamente, puesto que una vez hecha pública la lista, surgieron comentarios antagónicos provenientes de acá mismo manifestando su descontento por las bandas y cantantes que citaba la revista, diciendo que no se sienten representados por los artistas que recomendaba escuchar la Rolling Stone. 

Estas personas opinan desde la ignorancia, pues creen que, porque ellos escuchan un determinado género musical, ese género es el más representativo del país, me estoy refiriendo concretamente a la chicha que, a mi criterio muy personal, no es que de la mejor imagen del pentagrama nacional ante el mundo. Pero en Ecuador existen muchas buenas bandas y solistas que además de interpretar, crean su propia música y hasta hacen arreglos junto a los esfuerzos económicos que implica lograr un producto de excelencia y que pueda competir a nivel internacional, pero aquellos piensan que la única música nacional es el pasillo, y la chicha desmereciendo a las propuestas nuevas que se generan en nuestro país.

En Loja también se está cayendo desde hace rato en lo mismo, aquí está ganando cada vez más terreno los covers, la chicha y los vallenatos, son contados con los dedos de una mano los eventos y las instituciones que impulsan lo inédito y en algunos casos ubican como jurados de ciertos festivales a miembros de una generación de músicos cuyo tiempo ya pasó por muy brillante que haya sido. De esta manera se estanca la renovación tan necesaria para una ciudad que presume de musical y sin embargo abarrota recintos y locales en donde se interpreta el mismo repertorio de toda la vida.

Hubo alguien que reclamaba en la lista de la revista, a Julio Jaramillo; con el supremo respeto que le tengo a tan genial interprete, él no fue creador, en su extensa trayectoria solo compuso tres temas. Por favor señores demos paso a una generación de calidad que pide espacio y apoyo de su pueblo, no nos enfrasquemos en polémicas absurdas. ¡Qué pena que tengan que ser especialistas de otros lados quienes recomienden escuchar lo nuestro! Y mucha gente de acá solo emita comentarios desfabotables.