César Eduardo BRICEÑO TOLEDO
cbricenot@hotmail.com
Los sonados casos de delincuencia organizada, conocidos en Purga, Plaga o Metástasis; demostraron que en el país existen estructuras criminales. Es el principio que devela la degradación moral de malos ecuatorianos. Según en la misma sentencia señala, debe abrirse el expediente para otros casos no procesados. Con esta decisión judicial nos demuestran que sí existen jueces honorables que tratan de reconstruir al país. Hemos vivido una tragedia y avizoramos una esperanza futura. Todos debemos persistir para que la justicia salga de la delincuencia organizada, pero también debe haber el compromiso de los políticos que propongan al país la reinstitucionalización de la justicia, para salir de esta postración; jamás para apoyar a los delincuentes.
Esta fecha memorable es una renovación de fe por un país de derecho, para que los jueces que tienen un sueldo privilegiado frente al resto de la burocracia, trabajen por el bien común. Al respecto, los candidatos no tienen una propuesta seria para cambiar la estructura judicial, que fue gravemente afectada con la “metida de la mano”. Que a la postre no fue solamente eso. Pongamos atención en el candidato que ofrezca respetar la institucionalidad y a la ley; porque la poca que quedó fue en la Fiscalía. Actualmente existe una constitución garantista para el delincuente y no para el ciudadano. Hay que fortalecer a la Fiscalía cuya obra es innegable desde Moreno, Lasso y Noboa.
Es necesario restructurar al Estado y promover una profunda reforma a la Constitución del 2008 que nos trajo múltiples conflictos. Unos hablan de retornar a la de 1998 y otros no, porque la actual tiene más derechos. Verbigracia, la Judicatura ha sido incapaz de realizar un simple concurso porque hay inhabilidad, temor o compromiso. El candidato que nos ofrezca afrontar los acuciantes problemas de la patria con el grupo de parlamentarios, nos da esperanza. Nuestra contrariedad es por años si no nos proponemos corregir el camino andado. De los candidatos que hemos escuchado no nos garantizan nada, no son mejores que ahora, ni a los de años anteriores; porque jamás les interesó innovar al Código de la Democracia e incorporar las reformas políticas sugeridas; por eso debemos decidir bien.
Nos llama la atención el silencio cómplice de los gremios de fiscales y colegios de abogados que no dicen nada acerca de la defensa de la institucionalidad de la justicia; afectada por la delincuencia organizada y el narcotráfico que ha invadido todas las esferas de la cosa pública. Se eliminaron desde el pasado a los gremios incluido el de justicia. La opinión externa es desfavorable al considerarnos un país narcoestado. ¡Todavía habrá ciudadanos que, por fanatismo, desconocimiento y hasta por quemeimportismo; consideren que la justicia está sesgada, por la sentencia de 20 depravados que saquearon al país!
Loja, 27-11-2024
