Por: Sandra Beatriz Ludeña
El día miércoles 04 de diciembre del presente año, —en sus mejores y últimos días—, en la ciudad de Loja se vivió el Pregón por las fiestas patronales del Colegio de Bachillerato Beatriz Cueva de Ayora, en su aniversario setenta. El pregón empezó con una pancarta que decía: “Luces y espejos de nuestra historia, 70 años de inspirar mentes, cultivar ciencia y alcanzar sueños”.
El discurso del Pregón Beatricino contagiaba alegría y era profundo, simbolizado con sus tradicionales bastoneras y sus liras, los tambores y tamborileros, las reinas junto a libélulas, mariposas y flores, danzantes multicolores con atuendos diversos, llamativos, diseñados para ubicarse en esta expresión cultural única.
Asistí en calidad de observadora, con la nostalgia por el uniforme: la blusa blanca y el vestido azul marino. En el desfile vi a los actuales profesores con sus ternos de color azul, escuché a la actual rectora, Magister Leonor Franco presentando el acto, indicando que se han integrado todas las personas que actualmente conforman el colegio, así como a aquellas que han sido parte de esta institución, mencionaba que son aproximadamente sesenta y dos promociones, en un colegio que ha sabido marcar diferencia, emblemático en esta parte del país.
Al ser interrogada acerca de la oferta académica señalaba que ofrecen: “Educación general básica, bachillerato general unificado, bachillerato en ciencias, bachillerato técnico en contabilidad y en productos alimenticios”.
Otra pancarta anuncia: “Generación de Oro Beatriz Cueva de Ayora, 70 aniversario. Asociación de profesores, empleados y jubilados”. Allí desfilaban un grupo de maestros, entre los que sobresalía el queridísimo profesor de Ciencias Naturales Gorky Muñoz Mata, de quién las alumnas guardamos hermosos recuerdos.
“Un viaje a los encuentros mágicos” dice textualmente otra de las interesantes leyendas que se exhiben en el pregón alusivo a la fecha de aniversario, tras este letrero venían desfilando las distintas generaciones de estudiantes clasificadas por promociones, desde las más antiguas hasta las más recientes.
Así, desde mi vivencia en este mi primer colegio, que fue el Beatriz Cueva de Ayora, puedo describir esa experiencia enriquecedora en la adolescencia, pues los maestros me guiaron para descubrir el mundo a través de la ciencia, la técnica, las exploraciones y me alistaban para aprender a pensar como grande, me encaminaron para interpretar el mundo ensanchando la conciencia. No me gradué en el establecimiento educativo, pues mi madre quería que sea contador bachiller y en esa época, la institución no contaba con esa especialidad, mas, en sus pasillos, en sus patios, en sus aulas, en su teatro y con sus maestros descubrí la grandeza.
Por lo dicho, traducir el discurso del Pregón Beatricino, me satisface enormemente porque en este colegio se practica un tipo de cultura de liderazgo, donde se cultivan valores creativos, liberadores, donde se aprende a crear espacio de resistencia y se trabaja con altura por el bien común. Felicitaciones al colegio Beatriz Cueva de Ayora en un aniversario más de existencia.
