El baúl de los recuerdos: Trotsky Guerrero Carrión y su entorno familiar

Efraín Borrero Espinosa

A mediados del año 2011 se produjo en Catacocha un acontecimiento social trascendente porque los descendientes de Anselmo Guerrero Córdoba y Tomasa Becerra Calderón, una familia numerosa respetable y apreciada de esa ciudad patrimonial, se congregó en un inolvidable reencuentro cuyo propósito fue fortalecer los lazos de afecto y unión.  

En medio de la algarabía familiar y ciudadana más de trescientas personas llegaron desde diversas ciudades del país y de algunas partes del exterior. En Catacocha se produjo un movimiento inusitado y todos comentaban sobre el reencuentro de los Guerrero. El alcalde les dio la bienvenida y los acompañó a la misa de acción de gracias que era parte de la programación.

En la noche fue la reunión de gala en donde intervinieron los artistas más destacados de la familia, que por cierto son algunos, como Alberto Guerrero Gómez, la voz destacada del Conjunto Pueblo Nuevo; Alejandro, Teresa y Elvira Guerrero, que años más tarde serían objeto de un homenaje por parte de la Municipalidad de Loja; Gonzalo el “Cacho” Guerrero, y tantos otros más. Trotsky Guerrero Carrión, que fue uno de los promotores del evento, compuso una canción a la que llamó “Los Guerrero” que la interpretó con toda su alma.

Por la tradición oral y la referencia genealógica e historiográfica es posible saber que Anselmo Guerrero Córdoba emigró de México junto con un hermano para radicarse en el norte peruano. Ahí conoció a Tomasa Becerra Calderón una distinguida dama de Sullana, Perú, con la que contrajo matrimonio. Permanecieron cinco años en Piura y luego decidieron afincarse en Catacocha a la que establecieron como su nueva patria.

Anselmo Guerrero fue un hombre muy trabajador y gustaba de las actividades agrícola ganaderas. Adquirió por compra la hacienda San Pedo Mártir, el potrero La Pita y la cuadra Consacola para dedicarse a la cría de caballos. Falleció el 30 de septiembre de 1888 en Catacocha, sobre los sesenta años.

Los esposos Anselmo Guerrero y Tomasa Becerra procrearon catorce hijos. El número no debe extrañar porque así era por aquella época. En ese hogar primaban principios y valores morales que constituyeron norma de vida y fueron transmitidos de generación en generación 

Entre los hermanos Guerrero Becerra hubo destacados e ilustres personajes quienes por sí o por sus descendientes han henchido de orgullo a catacochenses y lojanos en general, como es el caso del héroe nacional Teniente Coronel Lauro Guerrero Becerra, nacido el veinte de octubre de 1873, que murió en el fragor del combate en Agosteros y Torres Causana, en la intersección de los ríos Napo y Aguarico, el 28 de julio de 1904, defendiendo nuestra integridad territorial.

Lauro Guerrero Becerra, insigne hijo de Catacocha y de la patria, tuvo una brillante trayectoria militar colmada de sacrificio y honor. Su entrega a la vocación militar fue total. Con su moral intachable y disciplina inquebrantable luchó siempre por un ideal.

En su memoria una parroquia del cantón Paltas; una calle principal en Catacocha y otra en Loja, así como el Colegio Militar de nuestra ciudad, llevan su nombre. En el parque central de Catacocha se erige un monumento en su honor.

El 6 de diciembre de 1954 se colocó una placa de homenaje en la esquina sur del Palacio de Carondelet que reza: “Al Teniente Coronel Lauro Guerrero, Capitán Augusto Rivadeneira y demás heroicos defensores de la integridad nacional.

Entre los hermanos de Lauro Guerrero Becerra hubo otros militares, uno de ellos fue Miguel Tomas Virgilio Guerrero Becerra, quien ejerció importantes funciones públicas, como Comandante de Armas de Loja entre 1899 y 1901, en la época liberal; Jefe Civil y Militar de Loja desde el 21 de Enero de 1906; luego fue promovido a Gobernador de Loja.

Contrajo matrimonio con María Rosario Espinosa Álvarez en cuyo matrimonio procrearon seis hijos, uno de los cuales fue el prestigioso Coronel Segundo Virgilio Guerrero Espinosa, nacido el 11 de marzo de 1898 en Loja y fallecido en Latacunga a la edad de setenta y tres años. Precisamente en esa ciudad conoció a la distinguida dama Josefina Cassola Rivas con la que se casó.

El Coronel Segundo Virgilio Guerrero Espinosa trascendió en la historia nacional. “A los veinte y siete años estuvo liderando la Revolución Juliana y fue comandante de la Intendencia General de Policía de la Provincia de Guayas. En tres ocasiones fue Intendente General de Policía de la Provincia de Pichincha. Ejerció la cartera de Previsión Social, Trabajo, Agricultura, Colonización e Industrias, y fue encargado de la Cartera de Educación. Diputado por Loja y Gobernador de la Provincia de Cotopaxi, amén de gran caballero, a juicio de todos los que lo conocieron”.

Por Loja fue diputado en dos ocasiones. En 1937 compartió la curul de la Asamblea Nacional con los doctores Ramón Burneo Samaniego y Sebastián. Valdivieso Peña.

Cuando ejerció las funciones de Intendente General de Policía fundó las Escuelas de Policía en Guayaquil y Quito, y contribuyó decididamente para reformar el Código de Policía.

En la reseña histórica del Centro de Adolescentes Infractores “Virgilio Guerrero” de la ciudad de Quito se deja constancia “que se inició como una colonia agrícola infantil, ya que en la legislación de ese entonces eran inimputables de delito niños desde los diez años. Ésta fue fundada en marzo de 1927 por el Teniente del ejército Segundo Virgilio Guerrero Espinosa”.

Fue hermano de Víctor Manuel Guerrero Espinosa, muchos años Gerente del Banco de Fomento de Loja, casado con Rosa Castro Valdivieso en cuyo matrimonio nació Rosario Guerrero Castro que fuera Reina de Loja.

Entre las hermanas Guerrero Becerra se destaca el nombre de Sofía que estuvo casada con el Dr. Manuel Benigno Cueva Betancourt, Vicepresidente de la República de Eloy Alfaro.  

Leopoldo Guerrero Becerra, casado con Isolina Varillas Hidalgo, tuvo varios hijos, entre ellos Clemente Lauro Guerrero Varillas, nacido en Catacocha el 23 de noviembre de 1904, quien fue un renombrado compositor. Entre sus composiciones musicales más conocidas se destacan los pasillos «Emoción Vesperal», «Mientras tú me Quieras», «Náufrago de tus Besos», «La Canción del Retoño», «Renaceré Yo», «Nocturno», «Esperándote Siempre», «Me Gustas Cuando Callas», «Despedida» y «Corazón aún Palpitas».

Además, era aficionado a los deportes; en 1929 cooperó con George Capwell y Víctor Peñaherrera para formar lo que hoy es el tradicional Club Sport Emelec. Falleció en Guayaquil el 6 de abril de 1981.

Su hermano, Augusto Guerrero Varillas, abogado de profesión, fue un gran cultor de la música en el canto y la ejecución. Con Juan Francisco Ontaneda fusionó su voz para conformar un dúo que adquirió gran popularidad.

Nuestro distinguido personaje, Trotsky Ilya Guerrero Carrión, nacido el 14 de enero de 1948, desciende de Leonidas Javier Emiliano Guerrero Becerra, el último de los hijos de Anselmo Guerrero Córdoba y Tomasa Becerra Calderón. Estuvo casado con Dolores Josefina López Campos en cuyo matrimonio nació Leonidas Augusto Guerrero López, casado con Delia María Carrión Reyes, padres de Trotsky.

Leonidas Augusto Guerrero López fue un notable hombre público de Catacocha: diputado suplente, Vicepresidente del Concejo Cantonal y Notario Público. Hombre culto, respetable y apreciado por la colectividad de Catacocha. También cultivaba la música; fue discípulo de Segundo Cueva Celi. En 1976 fue triunfador en el concurso de música nacional dentro del Festival de la “Lira y la Pluma Lojanas con el pasillo “Elegías de Invierno”, letra del poeta José Joaquín Palacios. Honrando su memoria un colegio de esa ciudad lleva su nombre.

Trotsky Guerrero Carrión contrajo matrimonio con Gina Nelly Ochoa Tamay, procreando tres hijos: Patricia, Karla, y Trotsky Guerrero Ochoa. En medio de la consternación ciudadana falleció el 19 de noviembre del 2024. Los homenajes post mortem han sido múltiples reconociendo su brillante y destacada trayectoria profesional, académica y de investigación científica, además de sus dotes y cualidades como cantautor.

Rogelio Jaramillo Ruiz dice que el acento de su voz, la ternura y el sentimiento que imprimía en sus canciones, daban un tono más que interesante y atractivo. Alcanzó gran popularidad por la forma natural, muy característica y sobre todo original de sus actividades artísticas en las que le tocó desenvolverse. Todas sus presentaciones alcanzaron lucidez, reconocida y premiada frenéticamente por el público que lo escuchaba.

Cuando Trotsky Guerrero Carrión, graduado de ingeniero agrónomo en la UNL y de doctor en Economía Agraria en el Instituto Nicolás Valcescu de Bucarest, Rumania, fue objeto de un reconocimiento por parte del I. Municipio de Loja, el 18 de noviembre del año 2005, al conferirle la presea al mérito científico «Pío Jaramillo Alvarado», se resaltó “que él es quien ha producido más talento en literatura científica como en obras editadas. Sus libros: La descapitalización del agro y la economía campesina; Economía Agraria; Modernización agraria y pobreza rural en el Ecuador; Vicisitudes y perspectivas del comercio campesino; El reto histórico de Loja; Espejismo y realidad de emigración lojana, y por lo menos un medio centenar de artículos técnicos y científicos, confirman el aserto”

De Trotsky Guerrero Carrión se ha escrito en abundancia, erigiendo su prestigio por todo lo alto y destacándolo como un hombre de bien, carismático, gentil y honesto. Mi propósito con esta breve referencia familiar es demostrar que, descendiendo de una ilustre familia, bien cabe el refrán “de tal palo, tal astilla”.