Familiares de los cuatro menores desaparecidos en Guayaquil se trasladaron este miércoles, 25 de diciembre, a la morgue de la ciudad para intentar identificar si los cuerpos encontrados calcinados en una zona remota de Taura corresponden a sus hijos.
El martes, equipos policiales tuvieron que utilizar un bote para acceder a una zona de difícil acceso conocida como los cangrejeros, cerca de Taura, donde se localizaron los restos. Según una fuente policial, la marea complicó la operación.
Los desaparecidos, Ismael y Josué Arroyo (14 y 15 años), Nehemías Arboleda (15) y Steven Medina (11), llevan 17 días sin ser encontrados. El caso tomó un giro significativo cuando se difundió un video que muestra cómo dos de ellos fueron subidos al balde de una camioneta militar en la avenida 25 de Julio.
En la noche del martes, la Fiscalía solicitó una audiencia de formulación de cargos contra 16 militares acusados de desaparición forzada, mientras que una jueza otorgó un habeas corpus a favor de los familiares, declarando oficialmente la desaparición forzada como violación a los derechos humanos.
Por su parte, el Ministerio de Defensa informó que los 16 uniformados están bajo custodia militar, con vigilancia intensificada para evitar cualquier riesgo de fuga.
La incertidumbre y el dolor de las familias continúan mientras esperan respuestas concretas.

