El 2024: año de lucha y resistencia en contra de la crisis

Rafael Riofrío

El año 2024 ha sido un año marcado por la lucha y la resistencia en el que los trabajadores, los pobres y los marginados han tenido que enfrentar numerosos desafíos y retos para sobrevivir y mantener su decencia. Mientras los precios de los productos de la canasta y de los servicios básicos han encarecido; el salario permaneció estancado, solo a partir de enero del 2025 aumentará 10 dólares mensuales, es decir un centavo por hora de trabajo. Esto ha llevado a que muchas personas elijan entre comer y dejar de comer.

Por otro lado, durante el 2024 la poesía popular ha sido una herramienta importante en la lucha contra los males sociales. Versos convertidos en consignas para expresar la rabia, la frustración y la esperanza de los trabajadores y los pobres por un país mejor: “Es la hora del pueblo”, “encendamos la esperanza” o los murales artísticos “kapari” han sido formas para dar voz a los que no tienen voz y de mantener viva la llama de la lucha y la resistencia.

En este momento en que la derecha neoliberal busca imponer su dominio y silenciar las voces de los sectores populares. Es la hora del pueblo para reflexionar, luchar y construir colectivamente nuevas esperanzas. Es la hora del pueblo para unirse y luchar por un futuro más justo. Es la hora para exigir políticas que beneficien a la mayoría y no solo a una élite privilegiada. Es hora de la lucha y resistencia en contra de los tres palos:

1. El palo de la inseguridad que, por el aumento de la violencia y el crimen, nos obligó a encerrarnos, deteriorando la calidad de vida de los ciudadanos. 2. El palo del 15 % al IVA, que era dizque para combatir la delincuencia, a más de limitar y agravar las ventas y compras a los pequeños comercios, está sirviendo para desaparecer casos como los “cuatro de Guayaquil”. 3. El palo de los apagones, cuyo verdadero culpable es el Estado por la falta de inversión en el sector energético. Bajo este pretexto el gobierno de Noboa busca privatizar el estratégico sector energético.

Finalmente, que, en el 2025 llegue la hora del pueblo para transformar el Estado, reemplazando la obsoleta estructura capitalista por un modelo que priorice políticas públicas inclusivas y equitativas, que impulsen el desarrollo socioeconómico, el bienestar y que de mayor reconocimiento a los derechos y dignidad de todos los ecuatorianos.