Digno de confianza

A todos nos llegan tiempos difíciles e inciertos. Todos padecemos pruebas o simplemente nos toca enfrentar las consecuencias de nuestras acciones.  Indudablemente, esto es parte de la vida y aunque es inevitable, la manera en la que enfrentamos estas circunstancias hace la diferencia. Muchos se dejarán superar por el temor, la incertidumbre, cayendo en depresión y tomando aún peores decisiones. Sin embargo, otros seguirán adelante confiando en Aquel que todo lo puede.

La escritura nos presenta un joven rey David enfrentando al gigante Goliat con solo una onda y unas pocas piedras. A pesar de que frente a él estaba un gigante poderoso, fuerte y muy preparado para la guerra, el pequeño David avanza decidido, sin temor, con la confianza de obtener una victoria imposible. Y es que en tiempos de extrema presión el Señor trabaja en nuestra fe, amplía nuestra visión y nos hace comprender cuan grande es su amor y su misericordia. David estaba absolutamente seguro de la soberanía del Creador, puso su confianza en Él y obtuvo la victoria.

El salmista decía: “Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado” (Salmo 27) y añade: “aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmo 23). La razón de su confianza está en el hecho innegable de que el Señor está con los que creen y confían en Él, por tanto, no hay razón para temer, ¿qué mayor protección y aliento podemos tener que la que viene del que creó todo, del que siempre está en control?

Por esto el profeta Jeremías decía “Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en Él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto. (Jeremías 17).

Nuestra fe se edifica recordando las victorias que Él nos concedió en el pasado, estudiando su palabra para conocer su propósito y lo que Él espera de nosotros, agradeciendo todos los beneficios concedidos por confiar en el Señor, aprendiendo a descansar en Él y confiando en que Él lucha nuestras batallas.

¿Estas atravesando pruebas?, ánimo, confía en el Señor. Él está contigo.