Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta
Para desarrollar la filosofía de la honradez, cuando vivimos en un mundo de promesas rotas, en un tiempo en el que las personas tratan sus palabras con ligereza, se dicen cosas que en realidad no pensamos, se convierten en un hábito, pero el verdadero problema es que cuando no cumples tu palabra, pierdes credibilidad y al perderla, rompes los vínculos de la confianza y en tu última instancia, se lleva a una cadena de relaciones rotas; cada vez que no haces lo correcto, alimentas el hábito de actuar incorrectamente; como lo expresó la madre Teresa de Calcuta: “debería hablarse menos; un lugar de predicación no es un lugar de encuentro’”.
Honrar el pasado, porque los reveses más grandes de la vida ponen al descubierto las mayores oportunidades, como lo señaló Eurípides, pensador de la antigüedad: “En la peor de las fortunas se encuentra las mejores oportunidades de realizar un cambio feliz”.
Empezar bien el día, porque el modo en que lo empiezas determina el modo en que se desarrolla el resto de la jornada, ya que los treinta primeros minutos se llamarían »los treinta de platino».
Hablar contigo mismo es una técnica muy sencilla y solo requiere elegir una frase y entrenar tu pensamiento para su concentración en ella en distintos momentos del día hasta que empieces a dominar tu conciencia y a remodelar la persona que eres, para obtener paz interior y serenidad; como lo expresó Hazrat Inayat Khan: »Las palabras que iluminan el alma son más preciosas que las gemas».
Programar paréntesis para las preocupaciones, ya que el signo con el que en sánscrito se representa la pira funeraria, es extraordinariamente semejante al signo sánscrito para referirse a la preocupación; »la primera consume a los muertos y la otra consume a los vivos».
Todos los grandes genios de la historia se sintieron inspirados y alimentados por su deseo de enriquecer la vida de los demás, y recordar una vieja máxima de los antiguos romanos: “Mens sana in corpore sano”, que en nuestro idioma diría: “en un cuerpo saludable habita una mente saludable”, y que a nuestro cuerpo deberíamos tratarlo como a un templo, considerarlo sagrado, para albergar la esperanza de una vida plenamente realizada.
Lcdo. Augusto Costa Zabaleta
Ced. #: 1100310455
