Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño
No imagino una vida sin ilusión, sería una existencia vacía sin encanto, la ilusión te permite seguir adelante dibujando una sonrisa en tu rostro, sonrisa que se contagia a los demás; no importa de qué tamaño sean tus ilusiones es seguro que te servirán de incentivo para seguir buscando que se hagan realidad. Pobres de aquellos que viven desilusionados de todo y de todos, irradiando desconfianza, desaliento, su caminar por el mundo será aburrido y tedioso sin ninguna esperanza ni meta por cumplir, es decir sin ningún ideal, ¿y qué es una vida sin ideal?
Las ilusiones son de diversa índole pueden ser de amor, en su gran mayoría, pero son las que nos permiten sobrevivir en este ambiente hostil en el que a veces pensamos que todo está en nuestra contra; también está la ilusión de los padres por ver a sus hijos felices y triunfando, o la ilusión del pueblo porque las cosas mejoren en todos los aspectos, con esa misma ilusión acudiremos a las urnas este 9 de febrero, ilusionados con un cambio efectivo en seguridad y en tantas cosas que le hacen falta a este país que se desangra ante nuestros ojos e impotencia.
La ilusión nos motiva, es la gasolina que hace que despertemos con ganas de disfrutar o asumir las eventualidades que nos depara cada día, la ilusión nos prepara para lo mucho o lo poco que tengamos en cada momento, es ver con agradecimiento la compañía de nuestros seres queridos, tu pareja, tus hermanos, tus padres o quienes estén ahora mismo a tu lado, recuerda a los ausentes con ilusión de que estén en un mejor lugar, agradéceles por lo que aprendiste de ellos aférrate a la ilusión de volver a verlos algún día aquí o allá.
La ilusión mantiene al paciente luchando contra su enfermedad, haciendo planes para cuando se recupere y vuelva a estar con los suyos, las ilusiones de los marineros al zarpar de un puerto pensando que llegarán a puerto seguro. Las ilusiones de una mujer embarazada esperando que su hijo venga sano y en un futuro se convierta en un hombre o mujer de bien, la ilusión de alguien que declara su amor al ser amado y espera el tan anhelado sí, por respuesta.
Si nos ponemos a pensar, si nos quitan la ilusión, nos roban los sueños, la esperanza de un mañana mejor, nos dejan con las manos vacías, y el corazón desierto. ¿Y tu ilusión por donde ronda ahora?
