Potencial máximo para el bienestar integral – IV parte 

Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta

Tengamos a flor de mente: Que no hay verdaderos fracasos en la vida, solo resultados; no hay verdaderas tragedias, solo lecciones, y no hay verdaderos problemas, solo oportunidades esperando a ser reconocidas como soluciones por la persona sabia; Ralph Waldo Emerson dijo: »Nada grande se ha logrado nunca sin entusiasmo”.

Cuando te desprendes de tu dinero, acuérdate siempre de bendecirlo; pídele que bendiga a todo aquello que lo toca, y ordénale que salga, alimente al hambriento, vista al desnudo y que regrese a ti multiplicado; la mano que da es la mano que recoge. 

Concéntrate en lo que vale la pena, en lo prioritario, porque el tiempo es tu artículo más preciado y, sin embargo, muchos de nosotros vivimos como si tuviéramos todo el tiempo del mundo; el verdadero secreto para hacerse con el control de la propia vida es devolver un cierto propósito a tus días; el sabio Confucio expresó: “El que persigue dos conejos, no atrapa ninguno” y el filósofo Romano Marco Aurelio dijo: »Que tus ocupaciones sean pocas si quieres llevar una vida tranquila».

Llevar siempre un libro contigo; “mientras vivas sigue aprendiendo cómo vivir” comentó el gran filósofo Séneca y sin embargo, la mayoría de las personas no leen más que un puñado de libros después de terminar sus estudios reglados; leer es la más excelente tarea del hombre; cuando expones tu mente a los pensamientos de las grandes personas como pensadores, eruditos, escritores que han pasado por este planeta, la profundidad de tu aprendizaje se perfecciona y tus pensamientos se expanden, accediendo a un nivel superior de sabiduría.

Abrir una cuenta de amor con el prójimo, sin excepciones ni marginamiento, constituye un privilegio de complacencia y humanismo; al respecto, la Madre Teresa dijo: »No existen grandes, solo hay pequeñas acciones hechas con gran amor»;  y Emerson, con tanta elocuencia, expresó: »Sin un corazón rico, la riqueza es un feo mendigo», o como escribió Toistol: »El medio para ganar la felicidad es proyectar de uno mismo, en todas las direcciones, como una araña, una tela adhesiva de amor y atrapar en ella todo lo que venga», una de las necesidades más arraigadas del ser humano es la de ser comprendido, alentado y honrado, estar en la piel de los demás y ser solidarios.