El sustento entre parejas
es tan sólo la confianza,
la justísima esperanza
entre fórmulas complejas.
El amor es importante,
pero el bueno y duradero
el que damos con esmero
para el otro semejante.
El amor sin compromiso,
sin lealtad y con engaños
se diluye por el caño
y trasforma en enfermizo.
Todo fluye transparente
bajo el cielo diamantino
cuando juntos al destino
lo forjamos elocuente.
Nada más que la confianza,
entre seres que se aman
entre vidas que se ufanan
en la pena y la bonanza.
El amor sin coyunturas,
sin la magia desbordante
se termina impresionante
y en sus egos se fractura.
Plenitud de cara al día
con las manos siempre listas
es la fórmula simplista
que destila simpatía.
El amor sin esperanza
se transforma en ser inerte
compañero de la muerte
que llegó con su acechanza.
El sustento entre parejas
es tan sólo la confianza,
la justísima esperanza
entre fórmulas complejas.
El amor es importante,
pero el bueno y duradero
el que damos con esmero
para el otro semejante.
