Durante un encuentro en la Casa Blanca, el ambiente se tornó tenso entre el expresidente Donald Trump y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, poniendo en jaque un acuerdo clave sobre la explotación de minerales.
Originalmente, ambos líderes habían previsto firmar un pacto mediante el cual Ucrania compartiría el 50 % de los beneficios de la explotación de sus recursos naturales—gas, petróleo y tierras raras—con Washington, paso previo para abrir la puerta a negociaciones de paz con Rusia. Sin embargo, la conversación se complicó cuando, a mitad del encuentro, el vicepresidente J.D. Vance intervino con un comentario polémico:
«No tienes suficientes hombres en tu país para continuar la guerra.»
Zelenski respondió de forma desafiante:
«Ven a Ucrania y lo verás.»
Trump, por su parte, añadió comentarios que intensificaron la confrontación, lo que llevó a la cancelación del almuerzo y la rueda de prensa programada. El mandatario ucraniano abandonó la reunión sin firmar el acuerdo.
El desencuentro provocó reacciones inmediatas a nivel internacional. Mientras Rusia celebró la situación, calificando la postura de Zelenski de humillante, las potencias occidentales, entre ellas la Unión Europea, España, Alemania y Francia, reafirmaron su apoyo a Ucrania. Mensajes de aliento y solidaridad no se hicieron esperar en redes y declaraciones oficiales, destacando la importancia de continuar presionando a Moscú por sus acciones.
Este episodio deja incierto el futuro del acuerdo de minerales y podría marcar un punto de inflexión en la relación diplomática entre Estados Unidos y Ucrania. La comunidad internacional observa con atención las repercusiones de este conflicto, que podrían influir en la dinámica del conflicto ucraniano y en las alianzas geopolíticas en los próximos meses.

