Alfredo suquilanda
El día 21 de febrero del año 1747, en la capilla del Sagrario de la Iglesia Matriz del San Francisco de Quito, el cura don Pedro Valverde echó las aguas bautismales sobre la cabeza morena del niño a quien cristianizó con el nombre de Eugenio Francisco Xavier, hijo legítimo de Luis de la Cruz Espejo y Catalina Aldás.
Espejo se graduó de médico en la Universidad de Santo Tomás en 1767 a la edad de 20 años y después de haber obtenido el título en derecho civil y canónico, solicitó permiso para practicar la medicina en Quito.
Eugenio de Santacruz Espejo fue un médico adelantado para su época, tuvo ideas innovadoras en el campo de la higiene, fustigó en forma virulenta a los médicos mediocres y falsos médicos; por estas y otras razones, tiene un gran sitial en nuestra historia.
El 21 de febrero, en el día de su natalicio, es recordado como el día del médico ecuatoriano.
Esos profesionales hombres y mujeres, que con vocación y altruismo dedican sus vidas al servicio y bienestar del ser humano y la sociedad. Que se han comprometido a luchar contra el dolor, la enfermedad y la muerte, con la única consigna gravada en su mente y corazón que «la salud del pueblo, es la suprema ley” aun sin esperar recompensa ni reconocimiento, solo con la única satisfacción del deber cumplido.
En los años de pandemia, muchos médicos han sacrificado sus vidas y han fallecido por aliviar el dolor del prójimo, salvarlos de la muerte y curar sus enfermedades. Este es el riesgo de la profesión, que tiene historia, un lenguaje propio, un código de ética que es guía en el accionar diario, que es una profesión que llena de orgullo y satisfacción, que ennoblece y engrandece cuando salvan una vida o se escucha callar el llanto de un niño enfermo o cuando reciben un sincero agradecimiento, estas son las recompensas.
En días pasados falleció en la ciudad de Guayaquil, el distinguido médico Doctor EFRÉN DIAZ JURADO, el ilustre decesado, fue especializado en cirugía, desempeñó las funciones de Ministro de Salud, en la cual sirvió a todo el Ecuador, en especial a la provincia de Loja, Subsecretario de Salud, Director Provincial de Salud del Guayas, Director General del Instituto de Seguridad Social IESS, Director del Hospital Guayaquil, Jefe del departamento de Urología del Hospital Abel Gilberth Pontón, Director del Hospital Guayaquil, funciones desde las cuales sirvió con amor, dedicación y cariño a todos los pacientes, por lo que su labor ha sido reconocida a lo largo y ancho de la Patria Ecuatoriana.
Me solidarizo con su distinguida familia, elevando mis oraciones para que Dios lo tenga en el reino de los Cielos. Paz en su tumba.
Mi homenaje al médico ecuatoriano en este día que simboliza la presencia de Eugenio de Santa Cruz y Espejo, como el primer médico del Ecuador y a los médicos macareños doctores: Darío Suquilanda Valdivieso, Leonidas Arsenio Celi, Carlos Hidalgo Sotomayor, Nelson Samaniego Rodríguez, Wilson Correa Bustamante, Dalton Arévalo Lalama, que entregaron su vida al servicio de la humanidad en la frontera y a mi hermano Edgar Suquilanda Valdivieso, Oscar Bustamante Granda, Edgardo Celi Ojeda, Rigoberto y Gilberth Sotomayor Alvear, Víctor Emilio Bustamante Guevara y a César Castillo Suquilanda , que con sus conocimientos, esfuerzo , han servido y sirven a los ciudadanos en nuestra Patria.
