De la humildad a empresario de éxito

Alfredo Suquilanda

Luis Adolfo Noboa Naranjo, fue un empresario ecuatoriano calificado como el más importante empresario del Ecuador en el siglo XX. Considerado el hombre más rico de Ecuador, en su tiempo. Fue padre del empresario y político, Álvaro Noboa y de la, igualmente, empresaria, Isabel Noboa, fue suegro de la doctora Annabella Azín y abuelo del actual presidente del Ecuador Daniel Noboa Azin.

Luis Noboa nació en AmbatoEcuador el 1 de febrero de 1916. Su padre fue Luis Adolfo Noboa Ledesma un médico y odontólogo peruano, y su madre Zoila Matilde Naranjo una costurera. Tuvo tres hermanos, Enrique, María y Amanda. Quedó huérfano de padre a temprana edad, cuando su padre cayó del caballo al llegar del trabajo.

Se trasladaron a Guayaquil donde su madre laboró en un pequeño hotel y durante su infancia la ayudó económicamente generando ingresos en cualquier tipo de trabajo. Llegó a ser lustrabotas, vendedor ambulante de revistas, paños de limpieza, estampillas, anunciador de los asaltos en las peleas de box, etcétera, con pocas ganancias. Estudió la primaria en las escuelas José María Valverde, Simón Bolívar y Cristóbal Colón, pero solo lo hizo hasta el sexto grado debido a la falta de recursos y el que invertía trabajando para sostener a su familia.

En 1928 trabajó como conserje para Juan X. Marcos en el Banco Sociedad General de Crédito hasta 1933. Durante este tiempo hizo préstamos con Juan X. Marcos con los que pudo poner una pequeña casa de cambios a la edad de 17 años. En 1935 comenzó a exportar arroz y en 1941 transportó 110 mil quintales de arroz en un buque hacia Venezuela con el que ganó su primer millón de sucres. Al siguiente año trabajó para Víctor Emilio Estrada Sciacaluga durante ocho meses con el que representó varias empresas.

Noboa consiguió trabajar para la empresa automotriz De Soto sin dejar a un lado las exportaciones de arroz y fue el mayor exportador de gramínea en el país. Trabajó para la Standard Fruit Company exportando banano hasta 1956. Siguió exportando banano por su cuenta a Europa y varias partes del mundo. En 1961 obtuvo la concesión de la marca Quaker Oats y más tarde adquirió Molinos Poultier creando en ese mismo año la Industrial Molinera y Exportadora Bananera Noboa.

Contrajo primer matrimonio con Isabel Pontón, procreando seis hijos, cuyos nombres son: Luis, Isabel, María Elena, Diana, Álvaro y María Leonor.

Se casó por segunda ocasión con Mercedes Santistévan, con quien no tuvo descendencia.

Al resumir esta vida, es importante mencionar algunas de sus frases célebres; todas llenas de un sano deseo de vivir: sobre el trabajo:  No importa qué tipo de trabajo sea, lo importante es trabajar. Es la única manera de salir adelante. La cosa más vil en este mundo, lo que más degrada, es la dádiva fácil. Cuando todos tengan trabajo, cuando todos trabajemos más, nos olvidaremos de la política y habremos creado bienestar. bienestar.  Cuando se tiene bienestar nadie piensa en matar, en fusilar, en conspirar. Base fundamental de satisfacción para el hombre es tener trabajo abundante y honorable. El hombre sin trabajo no cree en la justicia social. sobre la dignidad: La dignidad de un hombre es el respeto que él tiene de sí mismo, el decoro que busca para sí. La dignidad constituye la suma de distinción y honor que hacen del ser humano una excelencia. sobre el éxito: El éxito de una empresa no es el edificio que posee, sino la organización que la opera. sobre la organización: Yo tengo muchas organizaciones, muchas empresas, todas ellas con cabezas dotadas de poder de acción y decisión. sobre el dinero: Tengo poca confianza en el dinero desinfectado de los bancos con cuentas secretas, de esos botines de dictadores y tiranos, fondos evadidos de países en crisis. Mi dinero es limpio por naturaleza, producto de un trabajo hecho con tesón por mi equipo empresarial. sobre la vida: La vida no es magnánima y hay que luchar a fondo, hay que arrancarle lo mejor que tiene, pues al cabo de la esquina está la muerte. sobre la muerte: Es una abstracción. La vida es lo importante.

Tal el hombre que se levantó por sus propios méritos hasta convertirse en el mayor empresario ecuatoriano del siglo XX y porque no decirlo, de todos los tiempos.

Falleció en Nueva York, 28 de abril de 1994.