La rectificación de Pachakutik

Cesar Augusto Correa

elcesarbelt@gmail.com

Son 8 años de fracasos electorales sucesivos que carga a cuestas Pachakutik, que además le han pasado la factura a la CONAIE.

En resumen, las más graves equivocaciones de Pachakutik han sido: a) La alianza tácita con el gobierno del traidor Moreno; b) La participación en la campaña del 7 veces SI en la consulta popular del 4 de febrero de 2018; c) La participación en el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) Transitorio, que se compuso por consejeros escogidos a dedo por Julio César Trujillo, entre ellos, Luis Quizhpe; d) La declinación del Paro Nacional de 2019, después de dos semanas de vigorosa lucha popular, transando cuando Moreno ya estaba caído; e) El millón y medio de votos por el «NO ideológico» que llevó a la Presidencia a Guillermo Lasso; f) La alianza con Guillermo Lasso para controlar la Asamblea Nacional, colocando en la Presidencia a una persona tan descalificada para el caso como fue la señora Llori; g) La suspensión incondicional del Paro de 2021 y la participación en las «mesas de diálogo» que los tuvieron a los indígenas tonteando durante meses, hasta que todo el mundo se olvidó de ese teatro; h) El apoyo tácito a Daniel Noboa, en la segunda vuelta electoral de 2023, entregándole así la Presidencia de la República a la extrema derecha ecuatoriana, con consecuencias fatales para los trabajadores.

En lo que se refiere a la cantidad de votos y de asambleístas lograda por Pachakutik el 9 de febrero pasado los observadores llegaron al diagnóstico de que el movimiento se hallaba desahuciado. Una alianza, expresa o tácita, con Daniel Noboa en la segunda vuelta significaba el entierro definitivo del brazo político de la CONAIE. La única tabla de salvación que le quedaba al movimiento indígena era el de recuperar inmediatamente importantes espacios en la administración pública mediante un acuerdo con Luisa González.

A partir del 9 de febrero anterior las condiciones estaban por completo dadas para que se estableciera una alianza entre la RC y Pachakutik, como en efecto, sin mayor dificultad, se ha dado.

 Las conversaciones y diálogos han sido intensos para que queden establecidas con precisión las decisiones a tomarse a partir del 24 de mayo con el fin de alcanzar varios de los más importantes objetivos económicos de las dos partes, que ayer anunciaron en Tixan, ante una multitudinaria concentración de indígenas de la provincia de Chimborazo, con la que el país entero vio que son las bases las que aprueban el acuerdo.

Con Luisa González en la Presidencia se disipará en elevada proporción la derrota sufrida por Pachakutik en febrero, el sabor amargo cambiará a dulce, por la abundancia de oxígeno que recibirá, por las energías que le devolverán el optimismo y la seguridad de que han recobrado el derecho a existir. La tristeza sufrida en los últimos años se transformó en alegría, como lo vimos este domingo 30 de marzo en Tixan.

Las coincidencias ideológicas entre la RC y Pachakutik son casi totales, son mínimas las diferencias, podemos decir que estamos ante una alianza natural, una alianza necesaria, indispensable, para gerenciar la economía nacional de acuerdo con los requerimientos actuales para impulsar el desarrollo, con crecimiento acelerado que al mismo tiempo comparta la riqueza creada con los que la generan, con los trabajadores. No tenemos nada que objetar a lo acordado por las dos organizaciones políticas, no hay ninguna claudicación.(O)