
La tarde y noche del sábado 29 de marzo, la ciudad de Zapotillo soportó un torrencial aguacero, pero en cuestión de minutos sorprendió a los habitantes cuando la quebrada Querecotillo y el río Catamayo se desbordaron; anegaron varias calles y negocios.
El agua que circulaba por la calle Loja, en minutos inundó toda la avenida donde hay locales comerciales como tiendas y restaurantes. Uno de los negocios pertenece a la familia Jiménez-Castillo. Su propietaria Rita Castillo relató que nunca pensaron que la quebrada iba a desbordarse y atendía con normalidad a los clientes, pese a la intensa lluvia.
A esos de las 19h30, vecinos nos avisaron tener cuidado, ya que venía la crecentada, pese a una oportuna reacción, el agua logró ingresar a la sala y cocina. “Tuvimos que suspender la atención para dedicarnos a la limpiar. Aun no tenemos cuantificado las pérdidas, porque había refrigeradores y otros enseres que sufrieron afectaciones”, dijo.
La preocupación de los moradores sigue latente, pues las intensas lluvias siguen en la ciudad y todo el cantón. En este contexto, la tarde del 30 de marzo, se declararon en emergencia. (I).
