
Existe preocupación por el aumento de casos de neumonía en niños, quienes cada vez acuden a los centros de salud y hospitales en busca de atención. Hay más de 1.080 pacientes con la enfermedad en la provincia de Loja. A esta problemática se suma también la presencia de 3 casos de tos ferina.
Preocupación
Miriam Calle vive una situación angustiante desde la noche del pasado lunes. Su hijo de dos años está en observación en el Hospital General Isidro Ayora.
Inicialmente, Miriam pensó que su hijo solo tenía gripe y un leve resfriado. Lo llevó a un centro de salud y luego de ser atendido fue trasladado de urgencia al hospital donde tras los exámenes fue diagnosticado con neumonía. “Estoy preocupada porque hay momentos que recae, pero ruego a Dios que se recupere y vuelva a casa”, relató la madre.
Cifras
La responsable de Vigilancia Epidemiológica de la Coordinación Zonal 7 de Salud, Michelle Jiménez, en diálogo con Diario Crónica, afirmó que la neumonía es una enfermedad que afecta principalmente a los pulmones en donde los pacientes pueden presentar síntomas como: tos, fiebre, náuseas, vómito y en ocasiones dificultad para respirar.
“En las últimas semanas han existido un incremento de casos. El grupo de edad más afectado es de 1 a 4 años, seguido de menores de 1 año, 5 a 9 años y adultos mayores de 65 años en adelante”, dijo.
Los pacientes están concentrados en el cantón Loja, desde el inicio del año a la fecha hay confirmado 1.080 casos.
Tos ferina
En ese ámbito, otra de las enfermedades que genera preocupación a escala nacional es la tos ferina, un mal sumamente infeccioso que se trasmite por la bacteria Bordetella Pertusis y tiene una apetencia especial por el aparato respiratorio. En el cantón Loja, no superan los 3 casos, pero están vigilantes a un posible rebrote.
“La transmisión de la tos ferina es de persona a persona a través del estornudo o toser. Una contagiada puede infectar hasta 17 personas”, explicó la especialista.
Añadió que al ser una enfermedad inmunoprevenible se puede controlar las complicaciones por medio del esquema regular de vacunación: a los dos, cuatro y seis meses le colocan la vacuna pentavalente; luego la DPT (difteria, tos ferina y tétanos), al primer año; y, el refuerzo a los 5 años.
Quien tiene la enfermedad le da ataques de tos tan severos donde el niño no puede respirar o incluso ponerse morado. Estos ataques de tos en niños menores de dos a tres meses son fatales.
Hace un llamado a la población para tomar precauciones. Insiste en el uso de mascarillas, evitar la automedicación y estar alerta ante cualquier síntoma respiratorio en los niños, como fiebre, tos persistente o dificultad para respirar. De ser así, recomienda llevarlos de inmediato a una casa de salud para su diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado.(I).
