Los aranceles

Diego Lara León

De seguro últimamente habrán escuchado mucho sobre aranceles, pero, ¿saben qué es un arancel? Para explicarlo hagamos algo de historia.

No hay que olvidar que los impuestos han existido desde hace siglos, y un arancel no es otra cosa que un impuesto que un país grava a productos que se fabrican en otros países y que a través de importadores pretenden ser vendidos en ese país.

Los aranceles surgieron en Mesopotamia en el II milenio AC como peajes o derechos de paso. El primer arancel documentado fue en Palmira (Siria) en el año 137 d.C. En la época del imperio romano todas las provincias pagaban impuestos al César, lo que representaba su principal medio de subsistencia. Incluso muchas culturas ancestrales en América cobraban impuestos a otros pueblos, los cuales eran conocidos como tributos.

Con el surgimiento del comercio con otros pueblos, comenzaron a cobrarse impuestos al ingreso de mercancías a una nación y fue así como nacieron los aranceles.

Los aranceles han sido una herramienta económica clave para proteger las industrias nacionales.  En 1947, tras la Segunda Guerra Mundial, se creó el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT).  En 1995, el GATT se convirtió en la Organización Mundial del Comercio (OMC).  El objetivo de la OMC es eliminar las barreras comerciales y promover el comercio global.

Luego de poner en claro el contexto, un arancel no es otra cosa que el impuesto que se cobra a la importación de una mercancía determinada para que pueda ingresar a un país. También existen los llamados aranceles de tránsito; es decir, impuestos que se cobran para que las mercancías pasen por un país con rumbo a su destino final.

Cada país clasifica los productos en partidas arancelarias y así determina a cuánto asciende el pago que se debe hacer para que la mercancía entre al país. Las partidas arancelarias, son el nombre que se les da a cada categoría de productos que pueden ingresar a un país.

Hay tres tipos de arancel: El primero se denomina Ad Valorem y representa un porcentaje del valor de la mercancía. Es decir, se grava, por ejemplo, con 10%, 20%, u otro porcentaje, del precio del producto antes de entrar a territorio nacional.

En segundo término, existen aranceles específicos que se aplican por un volumen determinado de artículos importados. Por ejemplo, una cantidad de dólares por cada tonelada de un material o de un mineral en particular.

El tercero es una mezcla de los dos primeros:  porcentaje y valor fijo.   

¿Por qué los países aplican aranceles? Existen varias causas, las dos principales son:

Primero, para proteger su industria local, no todos los países tienen las mismas condiciones económicas, de competitividad, de productividad, de estabilidad monetaria, de condiciones laborales. Estas desventajas pueden hacer que los productos al fabricarlos sean mas caros que los fabricados en otros países y si esos productos mas baratos entran libremente, se podría provocar un quiebre de las industrias locales y pérdida de empleos. El imponer aranceles a esos productos importados provoca que en el mercado local compitan los productos importados con un precio superior (generado de forma artificial) con los productos locales.

Segundo, los aranceles sirven también a los países como una fuente de ingresos fiscales. Por ejemplo, el Ecuador cobra entre el 30% y 110% de aranceles a los vehículos importados, con este arancel el Ecuador recauda al año mas de 300 millones de dólares.

Si bien es cierto hay beneficios, como los antes indicados, también hay perjuicios. El mas claro es el causado al consumidor local, que es el que paga el arancel, pues este valor es trasladado al precio final. Por ejemplo, un vehículo nuevo que en países vecinos cuesta 30 mil dólares, en el Ecuador fácilmente puede costar entre 40 y 50 mil dólares.

Para evitar estas distorsiones y fomentar el comercio, los países buscan firmar tratados comerciales, porque es cierto que las economías solo pueden crecer si venden fuera de su país, es muy difícil o casi imposible que una economía crezca hacia adentro, es decir, vendiéndose entre ellos mismos.

Esos acuerdos comerciales entre países permiten que la industria de un país pueda crecer vendiendo en condiciones competitivas en otro país y viceversa.

En los acuerdos comerciales se establecen plazos para reducir los aranceles y mecanismos para proteger a las industrias más débiles, las cuales pueden recibir plazos de gracia para que mantengan su competitividad.  

En el mundo actual, nadie puede vivir ni crecer solo, peor aún sin abrir mercados en otros países, pero para abrir un mercado nuevo, también se debe permitir que otra abra un mercado en el mío.

La economía, la sociedad y la vida son de equilibrios. Las guerras no son buenas, todos terminamos perdiendo, lo mejor es generar acuerdos y mas aun en temas de comercio internacional.

@dflara