Antonio C. Maldonado V.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, resolvió imponer nuevos aranceles, que entraron en vigor el miércoles 9 de abril de 2025, incluida una monumental tasa de más del 100% a los productos chinos, lo que intensifica dramáticamente una guerra comercial global; dichas tarifas aduaneras golpean a casi 60 socios comerciales con gravámenes adicionales entre el 11% y el 50%, con la excepción de China, cuyos productos ahora pagan un gravamen de 104%.
Horas antes de la entrada en vigor de nuevos gravámenes estadounidenses sobre las importaciones, Trump apretó las clavijas a Pekín aún más de lo previsto. Desde que regresó al poder en enero ha gravado los productos chinos con un recargo del 20%, que el miércoles debía pasar al 54% con el 34% anunciado la semana pasada, pero será un 104% como castigo a Pekín por haber tomado represalias pese a las advertencias de la Casa Blanca. Y es que el gobierno chino replicó imponiendo un impuesto del 34% a los productos estadounidenses.
Un portavoz del Ministerio de Comercio Chino estimó que la amenaza de EE.UU. de aumentar los aranceles contra China es un error tras otro y expone “una vez más la naturaleza chantajista de Washington”, según criterio de expertos sobre esta materia internacional. El primer ministro chino, Li Qiang, las intervenciones difundidas por el canal de televisión CNN, que es una Empresa Televisiva Norteaméricana, su país tiene «herramientas» suficientes para «compensar» la turbulencia económica, según la agencia Xinhua.
El índice japonés Nikkei 225 caía 2,6%, en Hong Kong la baja era de 1,6%, en Shanghái de 0,4%, mientras las monedas japonesa y surcoreana tuvieron fuertes depreciaciones. El petróleo también cayó en el comercio asiático y seguramente en algunos países Latinoaméricanos como el nuestro el precio del petróleo bajó en circunstancias muy difíciles de solucionar en cuanto al volumen que estamos produciendo y esto también afecta pesadamente la dolarización; pues, desde el pasado miércoles, cuando el presidente estadounidense anunció aranceles para buena parte de las importaciones de la mayoría de los países del mundo, los inversores perdieron “billones” de dólares; nuestro país dolarizado también pierde aunque no billones seguramente algunos miles de nuestra débil caja fiscal que indiscutiblemente repercute en la deuda del gobierno nacional al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social – IESS—, cuyo monto es de 24,233 millones de dólares.
Como el Presidente Trump considera que sus socios comerciales también «saquean» a Estados Unidos, impuso un arancel adicional universal del 10% sobre los productos importados. Este gravamen subió a partir del miércoles 9 de abril de 2025 para decenas de socios comerciales importantes, en particular la UE al 20% y Vietnam al 46%, con algunas excepciones como al oro y la energía eléctrica.
