Ambiente electoral generó oportunidades para comerciantes, taxistas y vendedores de alimentos

Votaciones del 13 de abril activaron la economía en sectores de alimentos, transporte y plastificación.

Durante la jornada de segunda vuelta electoral desarrollada este domingo 13 de abril, comerciantes informales aprovecharon el movimiento ciudadano para ofrecer diversos servicios en las inmediaciones de los recintos electorales. Uno de los más demandados fue la plastificación de certificados de votación, ya que varias personas, al salir de sufragar, buscaban proteger el documento.

Ambiente

En sectores como la escuela Miguel Riofrío, Cumandá Balbuca ofreció este servicio a un precio de USD 0,25. La comerciante indicó que, pasada la media jornada, ya había plastificado más de 30 documentos. «Estas fechas son una oportunidad para generar ingresos», señaló.

En otros puntos de mayor afluencia, como la Universidad Nacional de Loja, también se observó una gran concentración de plastificadores.

Debido a la falta de regulación en los precios, se evidenciaron tarifas que oscilaban entre USD 0,25 y USD 0,50. Algunos comerciantes defendieron este último valor alegando mayor calidad en el material o en el proceso de sellado.

Aunque los agentes de control municipal evitaron que los comerciantes ingresaran a los recintos electorales, fuera de ellos —en las veredas o calles cercanas— no hubo mayores restricciones para que ofrecieran sus productos.

Por su parte, el plastificador José Carrión, comentó que inició su actividad desde las 07h00, pues ya a esa hora los primeros votantes hacían fila o salían con su certificado en mano pese a la lluvia.

Del mismo modo, los taxistas también reportaron un incremento en la demanda de carreras. Flavio Rodrigo Lima Cuenca, conductor, mencionó que tuvo un día ocupado. “La gente pedía ir a votar, y cuando los dejaba, ya había pasajeros que regresaban, así que el movimiento fue constante”, dijo.

En cuanto a la venta de alimentos, quienes se dedicaron a esta actividad también se beneficiaron. Lograron ubicarse en las afueras de los recintos y ofrecieron desde helados hasta platos como arroz relleno o frutas, con precios que partían desde los USD 0,50.