El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, procesado por presunta distribución ilegal de hidrocarburos en el caso Triple A, presentó un escrito ante el juez Renán Andrade en el que justifica que, por razones médicas, no puede portar el grillete electrónico impuesto como medida cautelar.
Según el documento, Álvarez fue diagnosticado con hipertensión arterial sintomática, taquicardia paroxística y antecedentes de miocardiopatía hipertrófica, tras un chequeo realizado el 11 de abril. Su tratamiento incluye el uso de vasodilatadores anti-hipertensivos y nuevos exámenes cardiológicos, por lo que considera «incompatible» el uso del dispositivo electrónico.
La defensa del alcalde solicitó que se adelante la audiencia para revisar las medidas cautelares, actualmente fijada para el 27 de mayo de 2025.
Álvarez es uno de los 16 procesados en este caso, que involucra a personas naturales y jurídicas por presunto almacenamiento, transporte y comercialización ilegal de combustibles subsidiados. La investigación, iniciada en julio de 2024 por la Agencia de Regulación y Control de Energía, reveló inconsistencias en las cifras de almacenamiento y venta de combustibles en estaciones de servicio, incluyendo a Copedesa, empresa vinculada al alcalde y su familia.
La Fiscalía señala que una de estas estaciones adquirió más de 7 millones de galones de combustible, pese a tener capacidad para apenas 10 mil. También detectó irregularidades como la venta simultánea de diésel y gasolina a un mismo vehículo, y la facturación a placas inexistentes.
Aunque no se dictó prisión preventiva contra Álvarez, debe presentarse periódicamente ante la Fiscalía, tiene prohibido salir del país y se le impuso el uso del grillete electrónico, medida que ahora busca revertir.

