El cardenal ecuatoriano Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil, calificó como una “bendición y una gran responsabilidad” su participación en el próximo cónclave, donde se elegirá al nuevo pontífice tras la muerte del papa Francisco.
Está previsto que Cabrera viaje al Vaticano este martes 22 de abril, para asistir al funeral del Papa, que se realizará el sábado 25. Días después comenzará el cónclave, en el que participarán 138 cardenales menores de 80 años —únicos con derecho a voto— de los 252 miembros del Colegio Cardenalicio.
Consultado sobre posibles favoritos para la elección, Cabrera fue enfático: “Si vemos la historia, casi ninguno de los que entran como papables salen como papa”, dijo. Explicó que la primera etapa será de conocimiento mutuo entre cardenales, ya que muchos fueron nombrados recientemente por Francisco y aún no se conocen personalmente.
Sobre la posibilidad de ser elegido, señaló con humildad: “Todos los cardenales que entramos ahí podemos ser elegidos, por supuesto. Pero es la primera vez que participo, así que no puedo adelantar absolutamente nada”.
Cabrera también compartió una anécdota emotiva de su encuentro con el papa Francisco en octubre, cuando fue designado cardenal: “Le dije: ‘Santidad, un poco más y me muero del susto’. Él me sonrió y me dijo: ‘Tranquilo, lo que sí te garantizo es que cuando te vistan de rojo, te vas a morir de vergüenza’”.
En cuanto a los criterios para elegir al nuevo Papa, el cardenal hizo un llamado a no dejarse llevar por etiquetas políticas o ideológicas: “Si el papa es de derecha, izquierda, progresista o conservador, eso está de más. Esas categorías no existen en el Evangelio. Pensemos que en tiempos de Jesús no se hablaba así”.

