Papa Francisco

Quilanga, 28 de abril 2025

Prudente, astuto, sencillo y alegre, son las cualidades que, desde mi mirada, mejor adornan al Papa Francisco, venido, como él mismo se calificó, “desde el fin del mundo” y por eso es el Papa que agrupa en torno a sí récords históricos. El primer Papa de la Orden religiosa de los Jesuitas, primer papa de América Latina, la región con el mayor número de católicos y elegido el 13 de marzo de 2013 y en 10 siglos es el primer papa no europeo, entre otros, que lo vuelven muy humano como su entrega y cercanía con los jóvenes, su identidad plena con los pobres y marginados, con los migrantes, cuestionó el neoliberalismo, como modelo de vida y abogó por el cuidado y defensa de la naturaleza.

Como ser humano hizo que millones lo siguieran, siendo el Papa que más fieles ha congregado en sus distintos recorridos y que a nivel mundial es el segundo con más seguidores en las redes sociales, de las cuales también se preocupó y en sus mensajes siempre estuvo su voz de alerta por los riesgos inminentes que representan si no se práctica un uso responsable, sobre todo con el ingreso de la inteligencia artificial.

Sus detractores que son menos, lamentablemente, están dentro de la misma iglesia, tanto, en el centro como es el vaticano y sus satélites, los países más desarrollados económicamente. Su mensaje humano y espiritual lleno de alegría al hablar de justicia, orden, equidad, inclusión, solidaridad, paz, no fue del agrado de muchos.

Su vida religioso jesuita, de sacerdote, de formador, de obispo, luego de arzobispo y finalmente como máximo representante de la iglesia, no modificó sus principios y convicciones. Silenciosamente removió ciertas estructuras de poder eclesial, político y económico, en la iglesia e incidió en la sociedad y sus líderes gobernantes  Aunque no alcanzó a topar cierta ortodoxia doctrinal un poco retardada y que merece ser revisada y actualizada por su sucesor, supo manejar con equilibrio los tiempos y los momentos.

Su muerte, ocurrida el 21 de abril de 2025, todos hablamos de su legado y en base a su autodefinición «Soy una persona impaciente (…) A veces tomo decisiones deprisa, con algo de autosuficiencia», me permito resaltar algunas acciones que ya son parte en la historia:

  • En 2021, Francisco firmó un decreto, «Traditionis Custodes», que limitaba drásticamente el uso de la misa en latín.
  •  Su llamamiento a acoger a los inmigrantes, ya que algunos veían el riesgo de que la Europa cristiana pierda su identidad.
  • Crítico con el neoliberalismo y puso el foco en la justicia social, la ecología y la defensa de los migrantes que huyen de la guerra y la miseria económica, apenas luego de tres días exclamó: «Cómo me gustaría una iglesia pobre para los pobres».
  • La encíclica Laudato SI(2015) aboga por una «ecología integral» en la que recurría a la ciencia para abordar el cambio climático, algo inaudito para un líder religioso y la exhortación en defensa de la Amazonía (2020) se refirió al “pecado ecológico», para finalmente, en octubre 2023 la encíclica apostólica —Laudate Deum—, en la que subrayó que el mundo «se está derrumbando y puede estar cerca del punto de ruptura» y pedía a las grandes potencias abandonar las energías fósiles.

Entre otras, el papa Francisco se posicionó como firme opositor a los conflictos bélicos, condenado a los que fabrican armas, emprendió acciones para firmar acuerdos con China, facilitar el deshielo entre Estados Unidos y Cuba y apoyó el proceso de paz en Colombia. Su encíclica “Fratelli tutti”, consagra su admiración a San Francisco de Asís, el hermano de todos resaltando valores como igualdad, libertad, solidaridad, pluralismo y fraternidad universal.

Gracias Papa Francisco por tu vida.