
Desde este fin de semana inician en varios lugares de la provincia de Loja, las festividades de la Santa Cruz, una festividad que conlleva costumbres y tradiciones de las comunidades rurales, quienes se preparan para celebrar con gran fervor y devoción.
Costumbres
Comunidades Castillo Alto, Castillo Bajo, Tundurama y parroquias como El Airo y Santa Teresita, Cruz del Guambo de la parroquia Bellavista, en el cantón Espíndola, Cruz de Sañe en Loja, entre otros lugares, mantienen viva esta tradición en las fiestas de la Santa Cruz, una actividad que es mezclado lo religioso, cultural y social.
Durante las fiestas, es común la misa en honor a la imagen, luego viene el momento de saborear el plato emblemático de cada sector. Por ejemplo, en la parroquia de El Airo (Espíndola), las yucas cuadradas es un elemento fundamental en estas celebraciones, y su preparación es especial para las familias y la comunidad.
“Esta tradición esta arraigada desde hace décadas, porque viene transmitiéndose de generación en generación, cuya receta es un símbolo de la rica cultura y herencia de nuestros antepasados”, dijo Clemente Suárez, habitante de esta parroquia espindolense.
Su elaboración inicia con acudir a la chacra, recolectar el producto (yuca) de los diferentes vecinos, posterior en minga pelar e ir cortando en cuadrado. Luego viene el momento de la cocida, no debe sobrepasar los 60 minutos, debido a que debe estar un poco dura para un aliño adecuado. “Este manjar de antaño es servido con carne asada, frita o fritada”, explicó.
Lugares
En cambio, en otros sectores como la Cruz de Sañe, ubicada en el cerro del mismo nombre, barrio Florencia, al norte de la ciudad de Loja, los priostes entregan la tradicional funda de mote con queso o quesillo a los fieles que llegan a visitar a la cruz. Mientras que, en Santa Teresita (Espíndola), donan el estofado de chancho.
También, en el barrio La Vega del cantón Catamayo, el vecindario se prepara para celebrar la Fiesta de las Cruces.
Significado
El párroco de la iglesia Catedral, padre William Arteaga Vera, expresó que, a través de la liturgia de la iglesia, invitan a celebrar el Día de la Cruz, cuyas festividades las desarrollan en todo el mes de mayo. “Esta actividad de fe se basa en historias que relatan el crecimiento de los cerros o los deslaves de gran magnitud, que solo podían ser mitigados al colocar una cruz —medio con el que fue crucificado Jesús y que al ser invocada trae la presencia de Dios para acabar con los problemas sean o no naturales—”.
Añadió que los fieles desde el primer sábado del mes de mayo, empiezan a peregrinar, como sinónimo de penitencia y agradecimiento.(I).
