Homo deus: superar la muerte, hasta la vida artificial – III parte

Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta

Después de estos Tsunamis epidémicos que golpearon, la humanidad también se enfrentó a oleadas menores durante el último siglo, la humanidad adquirió más vulnerabilidad, y la incidencia de los impactos epidémicos, reducidos especialmente en razón de las campañas globales de vacunación, y en 1979 la Organización Mundial de la Salud declaró el haber derrotado a la viruela erradicándola, incluso la tragedia del sida VIH puede considerarse una señal de progreso, desde su brote en 1980, más de 30 millones de personas han fallecido de sida, y decenas de millones más han padecido de daños físicos y psicológicos debilitantes.

A pesar de todo ello, aun alarman brotes de peste: el SARS (síndrome respiratorio agudo grave) en 2002 y 2003; la gripe aviar en 2005; la gripe porcina en 2009 y 2010 y el Ébola en 2014; la mayoría de personas mueren a consecuencia de enfermedades no infecciosas en la actualidad, como el cáncer y las cardiopatías o simplemente la vejez; pero en la carrera armamentista entre los médicos y los gérmenes, los médicos y la ciencia corren más de prisa; en 2015 los médicos anunciaron el descubrimiento de un tipo de antibiótico nuevo, la teixobactina, al que por el momento las bacterias no presenta resistencia; en la lucha contra calamidades naturales como el Sida y el Ébola, la balanza se inclina a favor de la humanidad; pero los peligros inherentes a la propia naturaleza humana, la biotecnología nos permite derrotar bacterias, virus y gérmenes patológicos; la propia humanidad crea algunas ideologías despiadadas como epidemias naturales.

El tercer y crucial azote de la humanidad es la guerra, pero para satisfacción del ser humano estas están desapareciendo, por fin se está quebrantando la ley de la selva, del avasallamiento a los pueblos pequeños por los de mayor hegemonía,  a su criterio, a su soberanía y a su libre determinación, puesto que a lo largo de la historia, se consideraba como algo natural la conquista, mientras que la paz como algo temporal y precario; en la mitad del siglo XX, se quebrantó esta ley de la selva en el 2012 murieron en todo el mundo 56 millones de personas, 620 mil en razón de violencia humana, la guerra cobró la vida de unas 120 mil personas, y el crimen acabó con unas 500 mil, 800 mil se suicidaron y 1.5 millones fallecieron de diabetes.

Las armas nucleares han transformado la guerra entre super poderes en un acto demente de suicidio colectivo, obligando a las naciones más poderosas del planeta a encontrar varias alternativas y pacíficas para resolver los conflictos y simultáneamente, la economía global se ha transformado en una economía basada en lo material a una economía basada en el conocimiento, adquiriendo la palabra paz un nuevo significado.