El cuento de la inminente quiebra del IESS se formuló hace 30 años. Sixto Durán lo utilizó para convocar a una consulta popular, en la cual proponía la privatización del Instituto. Durán Ballén quiso explotar la popularidad que había obtenido con otro cuento: el de que le habíamos ganado la guerra al Perú y no se había dado ni un paso atrás. La jugarreta no resultó, Durán perdió la consulta y se salvó el IESS.
La burguesía no se ha desanimado y no se ha cansado de repetir frecuentemente el cuento, a pesar de que han pasado 30 años y la realidad los ha desmentido.
Cuando se reunió la Asamblea Constitucional que redactó la Constitución de 1998, que tenía una mayoría abrumadora de social cristianos y demócrata populares, el presidente de la misma, Oswaldo Hurtado, pretendió introducir los artículos necesarios para traspasar el IESS al sector privado e incluso los sacó a los adultos mayores jubilados de la atención médica del seguro y los remitió a los hospitales del Ministerio de Salud Pública. Por suerte el levantamiento nacional de la CONAIE los hizo desistir a los social cristianos, por lo que no se aprobó la propuesta de Hurtado y éste renunció a la Presidencia de dicha Asamblea. Sin embargo, entre las disposiciones transitorias se incluyó un artículo que disponía el nombramiento de una Comisión Interventora del IESS, que tenía la finalidad de proponer una nueva Ley de Seguridad Social. Jamil Mahuad integró la Comisión con 3 personas inclinadas a la privatización, que quiso imponer el modelo uruguayo y solamente lo logró parcialmente, con bárbaras innovaciones, que ningún gobierno posterior se atrevió a aplicar.
¿Qué decía entonces la burguesía? Consta en los periódicos de esos tiempos. Tengo a mano el editorial del diario HOY, del 5 de abril de 2.000:
«Todas las prestaciones a los afiliados peligran por la quiebra del IESS. El promedio de las pensiones de la mayoría de jubilados no sobrepasa los 20 dólares mensuales. Nunca se observó una política de ajuste, a pesar de los procesos de devaluación. El colapso del IESS podría dejar impagos a 220.000 pensionistas»
«Sin una salida para la crisis, el IESS no resiste más.»
Allí tienen la fatal predicción: «el IESS no resiste más.»
Han pasado 25 años y el IESS no solo que ha resistido, sino que llegó a cifras muy alentadoras y confiables de que tenía para continuar tranquilamente por décadas. Llegó a 4 millones de afiliados y 500.000 jubilados, es decir, 8 aportantes por cada jubilado, una proporción buena de acuerdo con los cálculos actuariales.
En estos momentos el IESS recauda más de 900 millones de dólares al mes y más de diez mil millones de dólares al año. El IESS viene pagando puntualmente las pensiones jubilares, a pesar de que el Estado no le ha entregado el 40% obligatorio para las pensiones jubilares desde hace 8 años; cada mes le presta al Estado lo necesario para entregar el ciento por ciento de su pensión a los 700.000 jubilados, por lo que la deuda asciende a más de 24.000 millones de dólares.
Pero este no es el único cuento formulado por la burguesía para continuar sangrando a la sociedad ecuatoriana; hay decenas de cuentos más, que es preciso poner en evidencia, que seguiré yo demostrando.
