La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) resolvió de forma unilateral la terminación del contrato con la empresa estadounidense Progen, encargada de la instalación de la central térmica El Salitral en Guayas. La decisión se tomó tras más de siete meses de retraso en la ejecución del proyecto, pese a que un árbitro de emergencia había ordenado suspender temporalmente cualquier acción de terminación.
La resolución, firmada en la madrugada del 18 de junio de 2025 por el gerente de la Unidad de Negocio Termopichincha, Gonzalo Enfraín Guerrón, se emitió luego de que Celec notificara su intención a Progen el pasado 3 de junio. Un procedimiento similar ocurrió con el contrato de la central de Quevedo, en Los Ríos, cuya terminación fue comunicada el 29 de mayo. En ambos casos, Progen tuvo 10 días para presentar descargos.
Medidas cautelares del arbitraje
En respuesta, Progen solicitó un arbitraje de emergencia ante el Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Americana. El 17 de junio, el árbitro designado emitió medidas cautelares que ordenan a Celec abstenerse temporalmente de terminar los contratos y ejecutar las garantías de fiel cumplimiento, al menos hasta que se conozca formalmente el caso en audiencia, prevista para el 23 de junio de 2025.
Los proyectos adjudicados a Progen
Progen fue adjudicada en agosto de 2024 con dos contratos:
–Central de Quevedo (Los Ríos): Instalación de 20 unidades de generación por 50 MW, con un valor de USD 49,7 millones. La fecha límite era el 5 de noviembre de 2024, pero solo han llegado 17 unidades al país.
–Central El Salitral (Guayas): Entrega e instalación de 29 unidades de generación por 100 MW, con un contrato de USD 99,4 millones y plazo hasta el 30 de noviembre de 2024. Aunque los motores ya han sido importados, aún faltan obras clave como la llegada de un transformador desde China, y la instalación de sistemas eléctricos, calderas, tuberías y equipos de encendido.
Panorama legal y técnico incierto
La terminación anticipada de ambos contratos deja en el limbo el futuro de dos proyectos considerados estratégicos para la estabilidad energética del país. Todo queda ahora supeditado a la decisión del tribunal arbitral, que deberá definir si Progen tendrá la oportunidad de completar las obras o si el Estado deberá buscar nuevos contratistas para finalizar las centrales.

