Jorge Augusto Páez Rodríguez, por su solidaridad caballerosidad y generosidad ejemplo de macareñidad

Alfredo Suquilanda

Según noticias que he conocido en los últimos días, el Dr. Jorge Augusto Páez Rodríguez, médico, empresario y filántropo ecuatoriano, inauguró las obras de ampliación y rediseño del Asilo de Ancianos María Josefa, de Macará como un gesto de gratitud y solidaridad hacia la tierra de sus raíces maternas.

La obra donada comprende el cambio total de la cubierta del segundo piso, el arreglo integral de habitaciones, la cubierta de la terraza exterior y la construcción de una rampa de acceso de hormigón armado, entre otras actividades puntuales. Esta intervención mejora de forma significativa las condiciones de vida de los adultos mayores residentes.
“Esta es mi manera de agradecer lo que Macará le dio a mi familia, especialmente a mi madre, Carlota Rodríguez Jaramillo, quien quedó huérfana a los 15 años. Hoy, con esta obra, honro su memoria y la de mi abuelo”, expresó el Dr. Páez durante la ceremonia.

Esta contribución se suma a los múltiples actos filantrópicos que ha impulsado en las provincias de Loja y Azuay, apoyado en el criterio técnico del Arq. Jeamil Burneo, ilustre profesional lojano, constructor de la obra reafirmando su compromiso con el bienestar y la dignidad de los más vulnerables.

Jorge Páez tiene un vínculo profundo con nuestro  cantón, por ser nieto de don Octavio Rodríguez, ilustre macareño y expresidente del Concejo Municipal, fallecido el 2 de marzo de 1931 —fecha que coincide simbólicamente con su nacimiento y de quien ha  heredado una tradición de servicio público y compromiso con el desarrollo local.
Jorge Augusto Páez Rodríguez nacido el 2 de marzo de 1955 en la ciudad de Cuenca; sus padres fueron Jorge Páez Serrano y Carlota Rodríguez Jaramillo (macareña), casado con la Dra. María Elena Coronel, con lo cual formaron una familia de cuatro hijos;  es un empresario cuencano de ancestros  macareños quien  siempre ha demostrado  un gran aprecio y consideración con el pueblo de Macará, , razón por la cual se ha visto en la necesidad de realizar obras sociales en este cantón..

Jorge Augusto Páez Rodríguez, comparte su residencia entre dos lugares: en el cantón Gualaceo de la provincia del Azuay y la Hacienda La Cruz del Cantón Macará, a lo largo de su vida, ha cultivado con dedicación las raíces del campo ecuatoriano, vinculándose activamente con la ganadería y agricultura, sectores que han marcado su identidad y visión emprendedora. En paralelo a su amor a la medicina, ha desarrollado una sólida trayectoria empresarial, guiada por principios de trabajo, honestidad y servicio, cuyos frutos hoy se ven reflejados en el legado que ha transmitido a sus hijos, quienes continúan su camino con firmeza y responsabilidad

Amante y promotor del caballo de paso peruano, ha contribuido a preservar y difundir esta expresión cultural y tradicional ecuestre en el país. Su vida ha estado marcada por una constante vocación de ayuda y solidaridad, lo que le ha valido múltiples reconocimientos, entre ellos, la distinción como Mejor Ciudadano de Macará, además de preseas, menciones honoríficas e institucionales que celebran su incansable labor en beneficio de la comunidad.

Como macareño, que impulsé   esta obra en 1980, cuando desempeñé las funciones de Presidente del Municipio de Macará y habiendo iniciado la construcción del Asilo de Ancianos,  junto con la señora Lila Bravo de García, presidenta del Instituto Nacional del Niño y la Familia con la cooperación del Hermano Crescencio Rodríguez, rector del Colegio Marista y la dirección técnica del Arquitecto Luis Javier Correa Correa, le digo a mi amigo JORGE PÁEZ RODRÍGUEZ, gracias de todo corazón y que Dios te cuide proteja y ampare para que sigas haciendo el bien a la humanidad.