
Simón Bolívar, conocido como el “Libertador de América”, fue un militar y político venezolano que por 20 años combatió contra la corona española para lograr la independencia de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
Nació en la ciudad de Caracas (Venezuela) el 24 de julio de 1783, en una familia de origen vasco de la hidalguía criolla venezolana. Su legado que recobra remembranza cada año fue liderar unas las gestas independentistas más significativas en la historia universal: la emancipación de América del Sur del dominio colonial español. Su contribución histórica no solo fue clave para Venezuela, su tierra natal, sino también para Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá, naciones que hoy existen gracias a su visión y determinación.
Hoy —24 de julio— se cumplen 242 años de su nacimiento, una fecha que recuerda su incansable esfuerzo por ver a las naciones libres y que a pesar del tiempo inspira a nuevos líderes a tratar de seguir su visión de ver prósperos a sus territorios.
Trayectoria
“El Libertador” nació en el hogar de Juan Vicente Bolívar y María de la Concepción Palacios y Blanco
María Antonia, Juana y Juan Vicente
Tenía tres hermanos mayores que él —María Antonia ((1777), Juana (1779) y Juan Vicente (1781)— y hubo otra niña, María del Carmen, que murió al nacer. Antes de cumplir tres años, Simón Bolívar perdió a su padre, fallecido en enero de 1786. La educación de los niños corrió a cargo de la madre, mujer de fina sensibilidad, pero también capaz de administrar los cuantiosos bienes que poseía la familia.
Bolívar recibió una completa formación académica con destacados profesores de la época como el intelectual y redactor del Código Civil chileno, don Andrés Bello y Simón Rodríguez. En 1797 se inscribe en la Academia Militar como cadete. A comienzos de 1799 marcha a Madrid, donde se dedica a estudios de historia, literatura e idiomas. Después llega a París y conoce a la sociedad francesa. Al principio es un admirador entusiasta de Napoleón Bonaparte, sin embargo, después de su coronación se siente desengañado.
El 15 de agosto de 1805 Bolívar y Samuel Robinson (Simón Rodríguez) su maestro, se encuentran en Roma, en el Monte Sacro y ahí hace el siguiente juramento: “¡Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos; juro por mi honor y juro por la Patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que no haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!”
Loja
En la actualidad, el legado de Simón Bolívar sigue vigente, especialmente en la ciudad de Loja. En su honor existen varios lugares representativos que recuerdan su vida y obra.
El espacio más representativo es el Parque Bolívar, un espacio verde emblemático con valor histórico y cultural. Originalmente llamado «La Estación», cambió su nombre para honrar la visita del Libertador Simón Bolívar a la ciudad en 1822, donde además se decretaron eventos importantes. Allí alberga monumentos y la estatua dedicada a Bolívar.
En la urbe, hay una calle con su nombre que inicia en la avenida Emiliano Ortega y culmina en la avenida Eduardo Kingman, además, un mural frente a la Puerta de la Ciudad con la imagen del “Libertador” y su lema —Para nosotros la patria es América—. También existe la Escuela Particular “Simón Bolívar”, una institución educativa que, al momento cuenta con 25 años de experiencia en la enseñanza.
Uno de los lugares que preserva su memoria es la Casa Bolívar Hotel Museo. Según la gerente María Gloria Eguiguren, en este espacio existe una documentación, el cual relata que iba a existir un enfrentamiento del Perú con la Gran Colombia, Bolívar envió una carta señalando el sitio para llegar junto a sus generales y las tropas. La repuesta del Gobernador fue que hay una casa nueva, afortunadamente nunca hubo el enfrentamiento, pero el Libertador -tras la firma de la paz con José de San Martín- recorrió diversos lugares, incluido lo que hoy es Loja y se alojó en esta vivienda por 10 días.
La ciudad también cuenta con el Teatro Bolívar, ubicado en la calle Rocafuerte entre Bernardo Valdivieso y Olmedo, es una edificación patrimonial cuya construcción se empieza en el siglo XIX y concluye a inicios del siglo XX, en el año de 1943. Su sistema constructivo con un estilo clásico constituye una de las edificaciones más importantes del Centro Histórico de Loja.
En otro punto, en la calle Bolívar entre Rocafuerte y 10 de Agosto, se ubica una residencia llamada ‘Casa Libertador Simón Bolívar’, un bien que con su característico color conlleva adentrarse a la historia del personaje que liberó a varios pueblos en América.
Asimismo, en el Complejo Ferial Simón Bolívar, espacio que se desarrolla desde 1829 la Feria de Loja, año en que el Libertador Simón Bolívar la decretó con el afán de generar integración entre los países de la Gran Colombia, visionando a Loja como un punto nodal para el intercambio comercial y promoción cultural, constituyéndose en la primera feria de América del Sur.
Nombres
En ese contexto, el nombre de Bolívar es común en la sociedad lojana, llevándolo incluso políticos como el caso del exalcalde de Pindal, Bolívar Jumbo, afirmó que su nombre viene del legado de su padre a quien su abuelo le había puesto Bolívar en referencia al Libertador, un hombre de gran valía para el desarrollo de los pueblos. Actualmente, uno de sus hijos lleva también el nombre.
Mientras que, el exalcalde del cantón Loja, José Bolívar Castillo, afirmó que sus padres decidieron colocarle el nombre del Libertador de América, porque tenían una devoción y afecto profundo a lo que significó este personaje, no solo del punto de vista de la independencia, sino al concepto de unidad Iberoamérica, así como la construcción de un mundo multipolar, sin potencias dominantes y más bien que la humanidad es una sola.
Otras personalidades como: Bolívar Loarte, Bolívar Loján, Bolívar Guerrero (+).(I).
El nombre completo fue Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco, pero decidió llamarse Simón Bolívar.
Lugares emblemáticos de Loja con el nombre del Libertador.








El nombre de Bolívar es un clásico en la sociedad, lo llevan incluso exautoridades.

