Luis Antonio Quizhpe
El constructivismo es una corriente pedagógica que brinda al alumno las estrategias que le permitan construir su propio conocimiento, resultado de las experiencias anteriores obtenidas en el medio ambiente. Es decir, el alumno interpreta la información, las conductas, las actitudes o las habilidades adquiridas previamente (colegiowilliams.edu.mx). Para esta teoría el aprendizaje es un proceso activo donde los estudiantes construyen su propio conocimiento a través de la interacción con el mundo y sus experiencias. Ellos participan de manera activa en su proceso de aprendizaje, construyendo significados y conexiones personales con el contenido.
Para Dialnet el constructivismo se caracteriza porque: 1) es un aprendizaje activo, es decir, que los estudiantes no son recipientes vacíos, sino que construyen su conocimiento a través de la exploración, la experimentación y la resolución de problemas. 2) construye el conocimiento, o sea, que el aprendizaje es un proceso activo y continuo donde los estudiantes desarrollan sus propias estructuras mentales y modelos del mundo. 3) da importancia a las experiencias previas, es decir, en lo que ya saben los estudiantes.
4) permite la interacción social, es decir, el aprendizaje se facilita interactuando con compañeros y docentes, donde se comparten ideas, se discuten perspectivas y se construyen significados colectivamente. 5) se enfoca en el proceso que se centra en la evolución del aprendizaje y no en el producto final, aunque si valora el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas. 6) se adapta a las necesidades individuales, o sea, valora que cada estudiante tiene su propio ritmo de aprendizaje y sus propias formas de entender el mundo.
En el constructivismo el docente asume estos roles: es un facilitador, o sea que el docente actúa como un guía del aprendizaje, proporcionando recursos, oportunidades y andamiajes para que los estudiantes construyan su propio conocimiento. Es un diseñador de ambientes de aprendizaje, por cuanto crea entornos de enseñanza estimulantes y significativos que fomentan la exploración, la experimentación y la interacción. Es un observador y evaluador que va mirando el progreso de los educandos, evalúa su comprensión y da retroalimentación para ayudarles a avanzar en su aprendizaje. Es un promotor de la reflexión, porque anima a los alumnos a meditar sobre sus experiencias y a conectar sus aprendizajes con la vida real.
A la hora de aplicar la enseñanza constructiva en el aula el docente debe valerse de una serie de materiales y estrategias como mapas mentales, espacios de debates, trabajo de campo o investigación, rompecabezas en equipo, clases y revistas virtuales. Inclusive, con miras a tener éxito puede fusionar con otras teorías.
En síntesis, la pedagogía constructivista, sustentada por Jean Piaget, Lev Vygotsky, Bruner y otros, proporciona un enfoque dinámico y centrado en el estudiante, quien es el que promueve un aprendizaje profundo y significativo, donde cada alumno es el protagonista de su propio proceso de construcción del conocimiento.
