
Con la llegada de la pandemia, la ciudadanía empezó a utilizar con mayor frecuencia medios tecnológicos digitales para realizar transacciones, comunicarse con información de cualquier tipo, llevando también a delitos como el sexting, una actividad que jóvenes y adultos la realizan.
Según Luis Ordóñez Pineda, coordinador del Grupo de Investigación de Derechos Digitales y Protección de Datos Personales de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), la utilización del internet sin precauciones o en exceso ha contribuido a la proliferación de actividades delictivas relacionadas con delitos informáticos.
“Hay muchos casos de estafas informáticas que están relacionadas con la suplantación de identidad, por ejemplo, reciente la Fiscalía General del Estado a nivel nacional desarticuló una banda destinada a extorsionar y suplantar la identidad de personas”, dijo.
También existen otras formas con la filtración de la información tras la difusión de imágenes o contenido íntimo que lleva a la sextorsión. “Hay práctica común en jóvenes y adultos denominado sexting, el cual consiste en el envío y recepción de mensajes, imágenes o vídeos de contenido sexual a través de celulares o internet”, explicó.
Esta acción tiene doble filo porque en un principio hay un consentimiento entre las partes, pero qué sucede cuando hay pelea en la pareja y podría aprovecharse para extorsionar.
Otra de las formas es el «oversharing» o la divulgación excesiva de información personal en plataformas digitales. “Esto puede incluir detalles sobre la vida privada, como fotos, vídeos, o información textual relacionada con la familia, la salud, las finanzas o las emociones, principales insumos para los delincuentes ejecutar sus actividades ilícitas”, advirtió.
Cifras
En Loja, en un porcentaje superior al 60% estaría realizándose el sexting, del cual un 20% a 40% sería en jóvenes, especialmente adolescentes, según información de las unidades de seguridad.
La policía en servicio activo, Cecilia Chuquimarca, aconsejó a los jóvenes no compartir información sensible, puesto que los delincuentes informáticos están al acecho de este tipo de contenido para luego chantajear y solicitar recursos para evitar su divulgación.(I).
