La Fiesta de la Cultura

Por: Sandra Beatriz Ludeña

Como pocas veces, por invitación de Altaira Rojas y Acción Cultural, participé de “La Fiesta de la Cultura”, el 8 de agosto de 2025, en la Plaza de la Cultura en Loja, con el auspicio del Municipio local.  Según petición leería un texto mío sobre identidad (poesía o prosa). Así fui con estos versos: “Camino a Changaimina” / En los caminos a Changaimina, / en busca de la changa que me de calor / y la mina del valor/ por el camino polvoriento/ asciendo a la casa de barro/ como un afecto / como un afecto/ nada más que llegar / y el honor de la tradicional mesa/ sentada en banca de palo/ para probar el exquisito sango/ el repe/ y recuperar el lugar /donde el camino comienza/.

Era el Día Internacional de la Cultura para resignificar modos y formas de vivir, artes, música, danza, pero, sobre todo, identidad; me misionaron identidad lojana, por esto, resalté saberes lojanos a rescatar, aquellos que orales son trasmitidos. Así versé sobre Changaimina, parroquia gonzanameña y su clave del quichua “changa” o pierna y del español “mina” o lugar del valor. Quedando así la analogía “La Fiesta de la Cultura como Changaimina”, para buscar el afecto, pero también el valor.  

Porque la cultura lojana es eso, lojano afectuoso, portado, amable; que suma lealtad y solidaridad. Nada hay que envidiar al resto, sabemos lo que valemos. Y aunque fue suigéneris que me presenten antes que la autoridad haga inauguración, fui en primer lugar, porque, antes que nada, es ser lojano; antes que nada, es ser amable; antes que todo, es ser leal. Por mi forma de ver el mundo, aunque se mueva el orden para hacer antítesis de lojanidad, sigo firme en el buen corazón.

También leí un extracto de “Loja humana” (2020), así: “Loja vive su bicentenario, ciudad austral del Ecuador, que ha estado orientada como en su espacio geográfico —hacia el sur de la Patria —, así, a las ideas de justicia y libertad, a las ideas de desarrollo del arte, la música y las letras; a la más excelsa cultura”.

“Pero, todo empieza en su humanismo que está a la cabeza.  Es por esto que en Loja se celebra con el valor de lo humano en la mano izquierda y en la mano opuesta la antorcha de lucha, de combate. Pues, no estamos exentos de malas horas, discriminación e invisibilidad, en las avalanchas de incomprensión, que son parte de la convivencia de los pueblos”.

“Loja ha sabido levantar el rostro soberano, con ímpetu, donde las caras afacetadas de añoranza resurgen en el ahora, pues, la masa y lo popular sobresale, con su gesto aguerrido, valiente, generador de felicidad, que se ha hecho lugar, —no gratuitamente—, porque Loja tiene carácter, firme en su filosofía de vida”.

“La independencia es diaria y sus personajes sobrepasan la historia, como los próceres de su independencia hace doscientos años, acá y ahora, cada día hay próceres liberándonos, líderes de resultados — más perdurables, menos intermitentes —, haciendo frutos”.

“Sacan la cabeza, a veces el cuerpo entero, ponen el pecho y más profundo el corazón.  Entonces no es raro encontrar héroes, heroínas, con auténtica formación de hombre o mujer, lojano, lojana, forjando nuestra ciudad de hoy, muy humana”.

“He visto a Carlos Carrión lanzarse al ruedo con la espada de su palabra escrita, mientras Adriano López hace de maestro de ceremonias, trayendo en sus decires, la historia de su tierra.  No pensé que una melodía de Víctor Ayora cautivara el corazón, mientras que un vals de Benjamín Pinza me deleitara en la felicidad de ser lojana”.  Agregando: Pero, ahora hay nuevos líderes y lideresas como: Altaira Rojas dispuesta a poner el pecho por la cultura, como Rubén Torres Paz, o como Paola Ruiz Ochoa. Aquí mismo hay saberes como en aquellos licores de la cultura lojana, o como en los helados de paila que están aquí presentes, por todo esto, vivamos la cultura lojana. Así finalizó mi intervención.      

En fin, ésta sí fue fiesta, con danza, música en vivo, folclor lojano, con arte y parte: Boris Salinas Ochoa, Sócrates Carrión como actual “Presidente de la Mesa Turística de Loja”, Jorge Leonardo Veintimilla apasionado por el pasillo, y más que no son de Changaimina, pero sí de Mala-catos, cada quién tras la cultura.  Pero, algo a resaltar es el accionar de Altaira Rojas por la cultura lojana, una mujer con inteligencia, carisma y sobre todo con noble intención.