Volverán los peregrinos
con la fe en la Virgencita,
volverá mi comadrita
con sus guaguas y vecinos.
Volverán los morlaquitos
con sus cuetes estruendosos,
y sus cuerpos sudorosos
al final de un gloriadito.
Vengan, vengan compatriotas
y visiten nuestra Loja,
y reviertan sus congojas
con la música y sus notas.
Nuestra tierra los recibe
jubilosa y rutilante,
camaradas romeriantes
que la fiesta ya se vive
Volverán cien mil devotos,
de la Costa, Sierra, Oriente
con sus caras bien sonrientes
y otros sitios muy ignotos.
Vengan, vengan que el cariño
para todos es patente,
venga, venga el presidente,
los ancianos, viejos, niños.
Con la Virgen de invitada
la ciudad cambia de ambiente,
se traslada mucha gente
con promesas renovadas.
El comercio se despierta,
los salones, los hostales,
las veredas, los portales;
es decir, de puerta abierta.
Este agosto es muy festivo,
es anuncio de la feria,
viene el júbilo, la histeria,
la cecina y seco e chivo.
Todo el mundo recibimos
a la Virgen y turistas,
con plegarias, con artistas,
y bondad que traslucimos.
